El Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central muestra que las consultoras estimaron 1,8% de inflación para octubre y proyectaron 1,7% para noviembre. El dato vuelve a instalar la pregunta central para el bolsillo de la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires: si los precios siguen subiendo a ese ritmo, el costo de vida seguirá presionando salarios, alquileres y consumo.
En el mismo relevamiento, los participantes vaticinaron que el dólar cerrará el año a 1.590 pesos y que el IPC finalizará en 2026 en 30,4%, una leve suba respecto a la encuesta previa. Para la economía de la Ciudad y el conurbano, esa combinación implica que la estabilidad cambiaria no alcanza si la inflación mensual no baja más rápido.
Hacia adelante, los encuestados previeron una estabilización de los precios con leve tendencia bajista: 1,8% en diciembre, 1,7% en enero de 2027, 1,6% en febrero, 1,7% en marzo y 1,7% en abril. Los pronósticos exhiben la inflexibilidad de la dinámica inflacionaria a quebrar el piso de 1 por ciento.
A fines de 2025, tanto el presidente Javier Milei como el equipo económico se entusiasmaban con la posibilidad de que la inflación mensual comenzara con 0. Sin embargo, distintos shocks como el aumento del precio de la carne y el incremento global del petróleo por la guerra en Medio Oriente complicaron los planes oficiales.
Para la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, la proyección no es un número abstracto: si la inflación se mantiene cerca de 1,7% mensual, el consumo y los precios seguirán ajustándose al ritmo de las expectativas. En la práctica, la expectativa de mercado pesa sobre la decisión de compra.
El relevamiento vuelve a marcar la distancia entre la expectativa oficial y la lectura de las consultoras. Si el gobierno de Milei buscaba una inflación con 0, el REM muestra que el mercado todavía no descuenta ese escenario. Para los hogares de la Ciudad y el conurbano, la clave sigue siendo que la baja de precios no se transforme en pérdida de poder adquisitivo.
La proyección de un dólar a 1.590 pesos al cierre de 2026 también es relevante para el AMBA. Si el tipo de cambio se mantiene en ese nivel, el costo de los bienes puede seguir trasladándose a los precios. En la práctica, la expectativa de mercado funciona como un termómetro para comerciantes, familias y empresas.
El REM no es una sentencia, pero sí una foto de lo que esperan los analistas. Para octubre, la inflación estimada fue 1,8%; para noviembre, la proyección baja a 1,7%. En un país donde la inflación todavía define el clima económico, cada décima importa para la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires.
Con información de: Infobae y REM.

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