La Iglesia católica se prepara para exponer sus principales preocupaciones sobre el gobierno de Javier Milei durante el Tedeum del 25 de Mayo que se celebrará este lunes en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. El arzobispo Jorge García Cuerva pronunciará el sermón ante el presidente y su gabinete, en un contexto de crecientes críticas eclesiásticas al ajuste económico.
Desde la asunción de Milei, la Iglesia viene subiendo el tono de sus cuestionamientos por el impacto del ajuste en los sectores más vulnerables, especialmente en el pago de prestaciones a personas con discapacidad y los haberes jubilatorios. A esto se suma la preocupación por la profundización de la polarización política y las peleas internas en el oficialismo.
El presidente del Episcopado, Marcelo Colombo, advirtió recientemente que "los que más la pasan mal son los del medio, esas clases medias empobrecidas". Por su parte, el cardenal Ángel Rossi fue más severo al hablar de un "sadismo de Estado" por la demora en pagos y la falta de actualización de prestaciones.
En la homilía del domingo, García Cuerva ya anticipó sus preocupaciones: "Qué difícil es hablar y respetar la diversidad en tiempos de intolerancia. Qué difícil es poder respetar cuando nos sentimos un poco dueños de la verdad y descalificamos cualquier opinión contraria", expresó el arzobispo porteño.
El gobierno intentó contener las críticas convocando la semana pasada al Palacio San Martín a Colombo y García Cuerva. Los ministros Pablo Quirno y Sandra Pettovello les expusieron las medidas sociales implementadas para paliar la situación. La invitación a García Cuerva llamó la atención porque no integra la conducción de la Conferencia Episcopal, y se especuló que fue un intento de moderar el tono del Tedeum.
Las tensiones en el oficialismo, marcadas por el enfrentamiento entre el sector de Karina Milei -que incluye al presidente de Diputados Martín Menem- y el de Santiago Caputo, también preocupan a la Iglesia. Esta confrontación interna se suma a las peleas con la oposición, generando un clima de permanente conflicto político.
Desde los tiempos del entonces cardenal Jorge Bergoglio, los gobiernos están alertas sobre las homilías del Tedeum. Las críticas de Bergoglio llegaron a molestar tanto a Néstor Kirchner que trasladó la celebración al interior del país para evitar escucharlo. Actualmente, el contenido del sermón ni siquiera se adelanta "embargado" a la prensa.
El Tedeum de este lunes se realizará en un contexto económico complejo para los porteños y bonaerenses, con la clase media particularmente afectada por el ajuste. La ceremonia religiosa se ha convertido en una cita clave para medir la tensión entre el poder político y la jerarquía eclesiástica en la Argentina de Milei.

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