La Iglesia lanzó una advertencia por el avance del narcotráfico en barrios populares y lo vinculó con el retroceso de la presencia estatal. El obispo de San Justo, Eduardo García, sostuvo que la falta de servicios, oportunidades y respuestas institucionales favorece a las redes criminales.
Sus palabras se escucharon en la Jornada de Acceso a la Justicia, realizada el martes en la Universidad Nacional de La Matanza. El encuentro no contó con la presencia del intendente Fernando Espinoza ni de la vicegobernadora y ex mandataria, Verónica Magario.
“La ausencia del Estado permite que el narcotráfico ocupe su lugar al ofrecer una falsa salida que destruye vidas”, alertó García. El prelado resumió el circuito con “las tres C de la muerte: calle, cárcel y cementerio”.
Como contrapartida, reclamó fortalecer “las tres C de la vida: colegio, capilla y club”. El planteo excedió a un distrito y apuntó a numerosos barrios del conurbano bonaerense, donde se combinan exclusión social, economías delictivas y dificultades de acceso a derechos.
García relacionó la expansión del narco con la falta de educación, atención sanitaria, cloacas y oportunidades de desarrollo. También cuestionó que la Justicia ordinaria en los barrios populares “suele llegar tarde, interviniendo únicamente cuando el daño ya está hecho y el delito se ha cometido”.
El debate se desarrolló en el Salón de las Américas de la UNLaM y reunió a representantes de la Iglesia, el Poder Judicial, el gobierno de Axel Kicillof y organizaciones territoriales.
Participaron el ministro de Justicia y Derechos Humanos bonaerense, Juan Martín Mena; el juez federal de Morón, Jorge Rodríguez; la fiscal general, Patricia Ochoa; y el rector, Daniel Martínez.
También estuvieron el diputado provincial Facundo Tignanelli, el defensor general Marcelo García, el presidente del Colegio de Abogados local, Martín Rivas, y el juez Franco Fiumara.
Mena coincidió en ubicar a la desigualdad en el centro de la discusión: “Hablar de justicia en la región es hablar fundamentalmente de desigualdad”. También señaló que la mayoría de los ciudadanos vulnerables conocen el sistema judicial a través de su peor cara, que es la Justicia Penal.
El ministro defendió modificar ese vínculo y ampliar mecanismos para resolver conflictos antes de que deriven en un expediente penal. Como ejemplo, destacó las visitas de integrantes del Ministerio Público Fiscal al barrio Puerta de Hierro, donde reciben las inquietudes de los vecinos.
Además, valoró la apertura de espacios de los Hogares de Cristo dentro de la Unidad 43 del Servicio Penitenciario Bonaerense. Esos ámbitos buscan acompañar a personas privadas de la libertad y ofrecer herramientas para reconstruir sus proyectos de vida.
La convocatoria fue organizada por áreas académicas de la UNLaM, el Obispado de San Justo, Cáritas, la Federación Familia Grande Hogar de Cristo, la Pastoral Judicial y la Asociación de Magistrados y Funcionarios de La Matanza.
Para los organizadores, acercar la Justicia supone garantizar la intervención de jueces y fiscales, facilitar el acceso a dispositivos de acompañamiento y promover la cooperación entre organismos públicos y organizaciones comunitarias.
Con información de: Infobae. UNLaM fue sede de la jornada.

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