En una sucursal de supermercado, un cliente puede encontrarse con que el resto de los compradores son repartidores apurados que cargan pedidos para un tercero. Esa escena se repite desde la pandemia de 2020 y muestra cómo cambió la forma de comprar.
En un local gastronómico viral, hay dos filas frente al mostrador: una para quien compra en forma presencial y otra para quien pidió online, que a simple vista son mayoría. En otro caso, el comercio tiene una cocina oculta con un doble menú que no es el mismo para quien pide en persona que para quien lo encarga desde el smartphone.
Según la nota, estas escenas se repiten en Argentina y en otros países de la región, como Chile, Ecuador, Perú, Costa Rica y México, según cuentan los propios ciudadanos.
“Yo no voy más a hacer las compras”, reconoce una vecina transandina que trabaja todo el día y compra desde su celular. Aunque admite que, a veces, extraña estar presente frente a las góndolas.
Detrás de cada pedido hay un desarrollo tecnológico. El Tech Center de Uber Eats, en Santiago de Chile, tiene 80 profesionales que usan datos de IA para identificar problemas y mejorar la experiencia del cliente.
Junto a la torre más alta de Latinoamérica, con la cordillera como telón de fondo y un camino serpenteante de agua que desciende desde el glaciar, se “cocinan” los pedidos de millones de usuarios de distintas partes del mundo.
La torre fue diseñada por el arquitecto argentino César Pelli, tiene 300 metros de altura y 62 pisos, y es uno de los puntos turísticos de la capital chilena.
El centro es uno de los 13 centros tecnológicos de la compañía y el único enfocado en la app verde, para diferenciarla de la clásica negra para los viajes y movilidad. Según la empresa, esa aplicación es utilizada por 208 millones de personas en más de 11 mil ciudades del mundo.
El Tech Center se abrió en 2022 y desde entonces Cristian Sepúlveda está al frente. Según el ingeniero, 2025 fue un año bisagra: hasta ese año, el código lo escribían prácticamente solo los humanos, y ahora el 70% está guiado artificialmente. Eso permitió procesar más de 30 mil tareas automatizadas por día.
Sepúlveda explica que el hilo conductor de la industria fue responder de forma rápida y eficiente una necesidad del usuario, y que hoy eso se puede hacer más rápido todavía.
A nivel planetario, la app verde tiene más de 1,5 millones de comercios asociados.
En Buenos Aires, Uber Eats no está operativa desde los tiempos de la pandemia, aunque sí funciona actualmente en ciudades del interior.
Con información de: Clarín - Ciudades sobre IA en el delivery.

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