El partido que abrió la fecha 13 del Torneo Clausura dejó una denuncia del árbitro Nicolás Ramírez. A cinco días del encuentro entre Huracán y Gimnasia, salió a la luz el informe arbitral.
El documento, al que accedió El Gráfico, describe un hecho de violencia por parte de autoridades del Globo durante el entretiempo. El juez de 39 años explicó por qué el descanso se extendió más de lo normal.
Según el informe, el entretiempo duró 20 minutos, con 5 minutos de demora. Ramírez señaló que, al finalizar el primer tiempo, autoridades del equipo local se acercaron al ingreso del vestuario de árbitros y comenzaron a increparlos con protestas airadas.
El árbitro, acompañado por los asistentes Juan Mamani e Iván Aliende y el cuarto árbitro Adrián Núñez Rodríguez, detalló que Huracán perdía parcialmente por 1-0 cuando se produjo el incidente.
El texto relata que, luego de ingresar el equipo arbitral al vestuario, golpearon en reiteradas oportunidades la puerta queriendo ingresar. Poco después, el personal policial anunció que el vicepresidente del club local, David Garzón, quería entrar para conversar.
Ramírez sostuvo que no autorizaron el ingreso a nadie. En disconformidad, los dirigentes comenzaron a insultar y amenazar desde la zona de ingreso al campo de juego, según el relato del juez principal.
Ante la situación, los árbitros solicitaron al responsable de la liga profesional y al personal policial a cargo del operativo que les garantizara el retorno al campo de juego. El objetivo era disputar el segundo tiempo sin cruzarse con directivos del club.
Una vez que se informaron sobre las garantías del trayecto, los cuatro árbitros salieron custodiados por el personal policial para disputar el segundo tiempo. El informe describe un episodio que vuelve a poner en el centro la relación entre dirigentes, jueces y seguridad en los estadios de Huracán.
Para el club Huracán, el caso deja una señal de alerta: el documento describe protestas, amenazas y una demora que obligó a reorganizar el retorno al campo de juego. También detalla las garantías del trayecto que debieron activar los árbitros.
El informe también deja en claro el estado del partido: Huracán perdía 1-0 cuando el equipo arbitral se retiró al vestuario. Esa circunstancia explica, según el documento, el tono de las protestas de los dirigentes locales, que reclamaban por decisiones del primer tiempo.
La presencia policial aparece como un eje central del relato. Los árbitros pidieron garantías antes de volver al campo de juego y, una vez recibidas, salieron custodiados por el personal policial. El documento no detalla qué ocurrió después del segundo tiempo, pero sí describe las garantías del trayecto que se activaron para evitar un cruce directo.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la presión de dirigentes sobre los árbitros. En este episodio, la denuncia no fue por una falta de juego, sino por un intento de ingreso al vestuario, amenazas y una demora que obligó a reorganizar el retorno al campo de juego.
Con información de: Clarín.

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