Argentina dio un paso histórico este jueves al reglamentar las condiciones de acceso a las 21 cuotas arancelarias incluidas en el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, que entrará en vigor este 1 de mayo tras 25 años de negociaciones.
Mediante dos resoluciones publicadas en el Boletín Oficial, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca estableció la reglamentación para que los productores argentinos accedan a los beneficios del tratado que liberaliza el 84% de los aranceles de las exportaciones agroindustriales del bloque sudamericano.
Las cuotas otorgadas por la UE incluyen productos clave para la economía argentina como carne bovina fresca y congelada, carne aviar y porcina, ajo, miel, arroz, azúcar, maíz, sorgo, etanol y productos lácteos. Este marco regulatorio beneficiará especialmente a las provincias productoras del interior, con impacto directo en el Puerto de Buenos Aires y las terminales del Gran Buenos Aires que procesan gran parte de estas exportaciones.
El acuerdo crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, integrando un mercado de aproximadamente 700 millones de personas que representa el 30% del PBI mundial y el 35% del comercio global. Para Argentina, las proyecciones son alentadoras: según la consultora Abeceb, el país podría casi duplicar sus exportaciones a la UE, pasando de 8.499 millones de dólares en 2025 a unos 15.100 millones de dólares en 2030.
El impacto se extenderá también a las inversiones extranjeras. La UE ya es el principal inversor extranjero directo en Argentina, con un stock acumulado de 75.000 millones de dólares. España lidera entre los países europeos y ocupa el segundo lugar a nivel global, detrás de Estados Unidos. Con el nuevo acuerdo, los flujos anuales de inversión europea podrían duplicarse, pasando de 1.800 millones de dólares a un rango de entre 3.500 y 4.000 millones anuales.
El tratado, firmado el 17 de enero en Asunción y ratificado por Argentina el 26 de febrero, comenzará a aplicarse de forma provisional desde este viernes tras la decisión adoptada por la Comisión Europea el 23 de marzo. La entrada en vigor plena dependerá de la ratificación del Parlamento Europeo, que aguarda un dictamen del Tribunal de Justicia de la UE.
Para los sectores productivos del AMBA, este acuerdo representa una oportunidad histórica de diversificación de mercados y acceso preferencial a uno de los bloques económicos más importantes del mundo, consolidando a Argentina como un actor clave en el comercio internacional de productos agroindustriales.

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