Un hincha de Boca Juniors fue detenido en el estadio Mineirão de Belo Horizonte acusado de realizar gestos racistas hacia simpatizantes de Cruzeiro durante el partido que el Xeneize perdió por la fase de grupos de la Copa Libertadores.
El incidente, que fue captado en video y se viralizó en redes sociales, muestra al hincha argentino Nahuel Jeremías Maldonado, de 29 años, haciendo gestos que aparentan señalar su color de piel y tocándose las orejas con ambas manos, en lo que parecía una referencia despectiva hacia los hinchas locales.
Según informó la cadena brasileña Globoesporte, la secuencia se dio en medio de un cruce de insultos durante el juego. Los agentes de seguridad privada y la policía local que presenciaron los hechos procedieron inmediatamente a su detención en el estadio.
El episodio se produjo mientras algunos hinchas de Cruzeiro agitaban billetes e insultaban a los argentinos haciendo referencia a la situación económica del país, una práctica que se ha repetido en varios encuentros recientes entre equipos argentinos y brasileños, donde incluso han llegado a quemar pesos para ironizar sobre la devaluación de la moneda argentina.
Para Boca, este incidente representa un problema adicional en su participación internacional. El club de La Boca ya enfrenta desafíos deportivos en la Copa Libertadores, y ahora debe lidiar con las consecuencias de las acciones de sus hinchas en territorio brasileño, lo que podría generar sanciones disciplinarias por parte de la Conmebol.
La injuria racial es considerada un delito imprescriptible en Brasil y no permite el pago de fianza según la legislación local. Maldonado, quien según se informó vive en Brasil, enfrentará el proceso judicial en territorio brasileño.
Este caso se suma a una serie de episodios protagonizados por argentinos en Brasil durante los últimos meses. La semana pasada, un hombre de 67 años insultó a una joven negra en un supermercado de Río de Janeiro, mientras que en enero una argentina de 29 años fue procesada por el mismo delito.
El antecedente más emblemático fue el de Agostina Páez, la abogada santiagueña que estuvo tres meses detenida por gestos racistas hacia un camarero en Río de Janeiro. Aunque ya regresó al país, su situación podría complicarse por el reclamo de una ONG brasileña que exige una pena más severa.
Para los clubes argentinos que participan en competencias internacionales, estos episodios generan preocupación por las posibles sanciones que podrían afectar su participación en torneos continentales. La Conmebol ha endurecido sus políticas contra el racismo y la discriminación en los últimos años.

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