Diez meses después de su muerte en Madrid, las cenizas de Héctor Alterio fueron depositadas en el Panteón de Actores.
El acto, convocado por la Asociación Argentina de Actores y Actrices para las 16:00, reunió a familiares, colegas y allegados bajo un intenso diluvio.
Los hijos del actor, Malena y Ernesto Alterio, encabezaron la ceremonia y explicaron el gesto en un comunicado: Papá siempre tuvo a la Argentina en su corazón, en su ADN.
Entre los presentes estuvieron Eduardo Blanco, Víctor Laplace y Ana María Picchio, colegas que acompañaron la despedida del actor.
La entidad gremial resumió el momento con una frase: Héctor vuelve a casa. Héctor vuelve a su Buenos Aires querido. La invitación fue abierta a compañeros, amigos y admiradores.
Dentro del panteón, una placa del SAGAI decía Gracias Héctor Querido, junto a fotos y arreglos florales. En la escalinata, una corona de flores blancas enviada por el Teatro Nacional Cervantes completó los homenajes.
Héctor Alterio nació en Buenos Aires el 21 de septiembre de 1929, hijo de inmigrantes italianos originarios de Molise.
Debutó a los 18 años con Prohibido suicidarse en primavera y fundó en 1950 la compañía Nuevo Teatro, con la que trabajó en la renovación de la escena argentina durante casi dos décadas.
Su carrera en el país se interrumpió en 1975. Mientras presentaba La tregua en el Festival de San Sebastián, la Triple A le envió una amenaza directa.
La advertencia fue clara: Si en 48 horas no abandona Buenos Aires, será ejecutado en el lugar en el que se encuentre. Alterio no regresó. Su esposa y sus hijos se reunieron con él tiempo después en Madrid.
Desde su exilio, construyó una carrera paralela en el cine y el teatro español sin cortar el vínculo con la Argentina. Participó de cuatro de las primeras películas argentinas nominadas al Oscar.
Entre esas películas figuran La tregua, Camila, La historia oficial y El hijo de la novia; la tercera ganó la estatuilla a mejor película de habla no inglesa.
En España trabajó con directores como Jaime Chávarri, Pilar Miró y Jaime de Armiñán, y obtuvo la Concha de Plata.
A lo largo de más de siete décadas de actividad, acumuló más de 150 películas, 50 obras de teatro y 10 series de televisión.
Recibió el Goya de Honor en 2004 y el Cóndor de Plata a la trayectoria en 2008.
Alterio falleció el 13 de diciembre de 2025 en Madrid, a los 96 años, tras mantenerse activo profesionalmente hasta sus últimos días con la obra Una pequeña historia, de tintes autobiográficos.
Su última serie de televisión fue Su majestad, estrenada ese mismo año. Ahora, sus cenizas descansan en la Chacarita, el barrio que lo vio crecer antes de partir al exilio.
Con información de: Infobae, 15 de octubre de 2026.

Comentarios