A las 4 y 20 del jueves, una serie de transacciones anormales disparó la alarma en Binance, el mercado de criptomonedas más grande del mundo. En cuestión de minutos, dinero salió a chorros de las cuentas de la empresa en un ataque que superó los US$ 6.000 millones.
Los máximos ejecutivos armaron una sala de guerra informal por Wea, el sistema de mensajería interna, con alrededor de 100 participantes. Entre ellos había rastreadores especializados y personal de seguridad, que pasó a una conferencia masiva online con 100 recuadros en pantalla.
En esa reunión figuraba He Yi, co-directora ejecutiva de Binance, embarazada de siete meses. Según Clarín, trabajó toda la noche desde Abu Dabi y atendió una llamada a las 3 de la mañana, hora local.
El ataque fue ejecutado por un equipo de hackers norcoreanos que se infiltró en la plataforma. Se llevó más de 6.000 millones de dólares y se convirtió en el mayor robo cripto de todos los tiempos.
Fue una de las crisis más dañinas en la larga y convulsa historia de Binance. La situación se volvió todavía más inverosímil por las acciones del fundador, que se pasó la noche relatando los hechos en vivo.
Binance se vio obligada a congelar depósitos y retiros. Publicó en X una ráfaga de mensajes desesperados en los que prometió que iba a cubrir todas las pérdidas.
El fundador, Changpeng Zhao, se pasó la noche relatando los hechos en vivo a sus 12,9 millones de seguidores en X. Posteó emojis con manos rezando, se cruzó públicamente con Elon Musk e insistió en que “los fondos de los usuarios están SAFU”.
“Duele, pero vamos a sobrevivir”, declaró Zhao. El impacto del ataque sacudió a toda la industria cripto, desde Abu Dabi hasta Nueva York, y activó investigaciones de diversas fuerzas de seguridad.
El relato se basa en entrevistas con cuatro personas en conocimiento de los hechos, análisis de firmas forenses de criptomonedas y documentos analizados por The New York Times.
Binance fue fundada por Zhao en 2017 y se convirtió en el destino número 1 para clientes que buscaban cambiar monedas tradicionales por Bitcoin y Ether. También se transformó en refugio para el crimen.
En 2023, Binance se declaró culpable de violar normas antilavado de dinero y pagó US$ 4.300 millones en multas a organismos reguladores de EEUU. Zhao fue sentenciado a cuatro meses de prisión.
Pese a esos problemas, la empresa nunca perdió popularidad. Sigue siendo el mercado de valores cripto más grande del mundo por amplio margen. La plataforma principal está prohibida en EEUU, pero el año pasado entabló relación comercial con World Liberty Financial, la startup cripto de la familia Trump.
En octubre de ese año, el presidente Trump le otorgó un indulto a Zhao, despejando el camino para que Binance se expandiera en el mercado estadounidense. Con información de Clarín.

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