15/05/2026 · 10:02

Grieta en el campo bonaerense: debate por nueva Ley de Suelos divide al sector

La propuesta del Colegio de Ingenieros Agrónomos para crear una Ley de Suelos en Buenos Aires genera tensión entre productores. Mientras unos apoyan controles más estrictos siguiendo el modelo uruguayo, otros temen mayor burocracia estatal.

Por Julieta Mendizabal Redacción Notibaires24
Grieta en el campo bonaerense: debate por nueva Ley de Suelos divide al sector

El sector agropecuario bonaerense vive una nueva grieta. La Federación de Acopiadores, durante el Congreso A Todo Trigo realizado en Mar del Plata, puso sobre la mesa uno de los debates más polémicos del momento: la posible sanción de una Ley de Suelos para la provincia de Buenos Aires.

El disparador fue un anteproyecto elaborado por el Colegio de Ingenieros Agrónomos y Forestales de Buenos Aires (CIAFBA), que busca frenar la degradación de suelos productivos tomando como referencia el modelo uruguayo. La propuesta obliga a los productores a presentar planes de uso y rotación a cuatro años avalados por profesionales certificados.

La iniciativa dividió aguas dentro del sector. Mientras algunos consideran indispensable avanzar hacia un esquema de conservación más exigente, otros advierten sobre el riesgo de sumar burocracia y controles estatales a una actividad ya sobrerregulada.

Sebastián Mazzilli, del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) de Uruguay, expuso la experiencia del país vecino, considerada una referencia internacional. "En Uruguay tenemos vocación de cartografía", explicó, destacando que el sistema se apoya en un conocimiento detallado de cada ambiente productivo y modelos que estiman el nivel de erosión tolerable.

Desde la experiencia piloto de 2010, el sistema uruguayo creció gradualmente y hoy abarca 1,7 millones de hectáreas bajo planes de manejo. Los productores deben presentar esquemas de cultivos ajustados a parámetros técnicos para minimizar la erosión, con cada plan firmado por un ingeniero agrónomo acreditado.

Uno de los conceptos más resistidos es considerar que "el suelo es un bien social", definición que choca con la idea de propiedad privada. Sin embargo, Mazzilli sostuvo que el sistema uruguayo logró amplio consenso por ser "dinámico y participativo".

En representación del CIAFBA, Guillermo Studdert advirtió sobre el deterioro acelerado de los suelos bonaerenses. "Los suelos de la provincia de Buenos Aires están sufriendo degradación intensa de forma acelerada", alertó, mencionando pérdida de materia orgánica, cambios en actividad biológica, compactación y procesos de sodificación.

El proyecto propone definir distritos de conservación para identificar áreas críticas degradadas y establecer planes obligatorios de uso por períodos mínimos de cuatro años. Los responsables serían tanto el productor como el propietario, con estímulos, sanciones y programas de capacitación.

Studdert recordó antecedentes exitosos como la ley pampeana vinculada al cultivo de maní, que obliga a intercalar franjas de cultivos altos para disminuir la erosión eólica.

El debate refleja una tensión más amplia entre la necesidad de preservar el recurso suelo y la resistencia del sector a nuevas regulaciones estatales. Para los productores del AMBA y la región pampeana, esta discusión será clave en los próximos meses, especialmente considerando que Buenos Aires concentra gran parte de la producción agrícola nacional.

La definición de esta normativa podría marcar un precedente para otras provincias productoras y redefinir las reglas de juego en uno de los sectores más importantes de la economía argentina.

En contexto
El modelo uruguayo
El lugar
Buenos Aires: corazón productivo
Quién es
CIAFBA

Preguntas frecuentes

¿Qué propone la nueva Ley de Suelos para Buenos Aires?
Obligaría a productores a presentar planes de uso y rotación de cultivos por cuatro años, avalados por ingenieros agrónomos, para frenar la degradación de suelos.
¿Cómo funciona el modelo uruguayo de conservación?
Los productores deben presentar esquemas de cultivos ajustados a parámetros técnicos que minimicen la erosión, con planes firmados por profesionales acreditados.
¿Por qué se oponen algunos productores?
Temen que la ley agregue burocracia y controles estatales excesivos a una actividad que consideran ya sobrerregulada.

Comentarios

Lector· hace unos minutos
Era hora que alguien se preocupe por los suelos. Llevamos décadas esquilmando la tierra sin pensar en el futuro. El modelo uruguayo funciona, ¿por qué no acá?
Lector· hace unos minutos
Otra vez el Estado metiéndose donde no debe. Ya tenemos suficientes controles y papelerío. Ahora también nos van a decir qué sembrar y cuándo.
Lector· hace unos minutos
Como profesional del sector, apoyo totalmente la iniciativa. Los suelos bonaerenses están en estado crítico y necesitamos regulación urgente.
Lector· hace unos minutos
¿Y quién va a pagar los costos de estos planes? ¿El Estado? Seguro que no. Al final siempre pagamos los productores.
Lector· hace unos minutos
Mi familia tiene campo hace tres generaciones y nunca vimos los suelos tan degradados. Algo hay que hacer, aunque duela.
Lector· hace unos minutos
@El Chacarero Hermano, entiendo tu bronca pero mirá Uruguay: no les fue mal con la regulación. A veces hay que aceptar ciertos controles.
Lector· hace unos minutos
En La Pampa funciona bien la ley del maní. No es tan terrible como la pintan. El tema es que sea razonable y no burocrática.
Lector· hace unos minutos
@Productor_Zona_Sur Uruguay es chico, acá es otra cosa. Además allá no tienen la presión impositiva que tenemos nosotros.
Lector· hace unos minutos
Los ingenieros agrónomos siempre quisieron más protagonismo. Ahora van a cobrar por cada plan que firmen. Negocio redondo.
Lector· hace unos minutos
La degradación es real, no es chamuyo. Perdimos 30% de materia orgánica en 50 años. Sin suelo no hay futuro.
Lector· hace unos minutos
¿Y si en vez de leyes nuevas mejoramos la educación y damos incentivos? Siempre con el garrote, nunca con la zanahoria.
Lector· hace unos minutos
@Tere de Pergamino Los profesionales ya cobramos por asesorar. Esto es responsabilidad social, no negocio.

Con información de Clarin - Ultimo Momento.