La Cámara Federal porteña confirmó este jueves el primer procesamiento del diputado Juan Grabois por violación de domicilio y resistencia a la autoridad, en el marco de la violenta toma del Instituto Perón, ocurrida el 7 de junio del año pasado.
Los jueces de la Sala I, Mariano Llorens, Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola, ratificaron la decisión del juez federal Sebastián Ramos, quien en junio había procesado a Grabois y a Valentín Peralta.
Ramos los consideró autores penalmente responsables de los delitos previstos en los artículos 150 y 239 del Código Penal y dispuso un embargo sobre los bienes de ambos.
El inmueble, en Austria 2593/2601, de la Ciudad de Buenos Aires, funcionó como Instituto Juan Domingo Perón de Estudios, Investigaciones Históricas, Sociales y Políticas hasta su cierre, dispuesto por el Decreto 346/25.
La Cámara destacó que Grabois difundió una convocatoria en X e Instagram el 6 de junio de 2025 para el día siguiente, desde las 9, con la consigna "café con Perón" y un flyer que decía "defendamos el Instituto Juan Domingo Perón y el Bar 'Un'".
Según los testimonios de efectivos policiales y las grabaciones incorporadas al expediente, el grupo ingresó indebidamente a un inmueble del Estado, provocó daños, lastimó policías y permaneció allí pese a las órdenes impartidas por funcionarios públicos.
El fallo señaló que Grabois pidió a los manifestantes subir al patio mientras él permanecía en el lugar, invocando su condición de abogado. La Cámara sostuvo que esa condición, y la de funcionario público, no lo exime de acatar una orden legítima emanada por una autoridad competente.
Además, el tribunal confirmó un embargo de $5 millones sobre bienes de Grabois y de $1 millón sobre Peralta. El dirigente, con varias causas abiertas, podría apelar a la Cámara Federal de Casación Penal, como había hecho en cada paso judicial.
La resolución recordó que el propio imputado difundió la convocatoria y que el flyer daba cuenta de que tenía previsto participar activamente de la actividad que se desarrollaría en el lugar.
En particular, los jueces señalaron que "los letrados de Grabois hicieron especial énfasis en que el temperamento adoptado sustituyó la responsabilidad por el hecho por una atribución derivada de la condición pública y política de su asistido".
Por su parte, la defensa de Peralta mantuvo como planteo subsidiario la declaración de incompetencia del fuero federal para seguir interviniendo, toda vez que se trataría de delito.
El tribunal subrayó que, desde un plano deóntico, Grabois "debió ser el principal interesado en que se acataran las disposiciones de una agencia estatal".
Además, la información judicial recordó que el dirigente protagonizó un escándalo con insultos durante una comisión de la Cámara de Diputados el día anterior.

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