El periodista mexicano Carlos Alberto Pérez Gómez fue desacreditado públicamente por autoridades del municipio de Toluca tras cuestionar la relación entre la extracción de agua y los hundimientos del suelo en esa ciudad del Estado de México. El hecho ocurrió durante una conferencia de prensa municipal el pasado 9 de septiembre y generó una fuerte reacción de organizaciones defensoras de la libertad de expresión.
El alcalde Ricardo Moreno Bastida y el director de Planeación y Gestión Urbana, Gabriel Medina, calificaron los cuestionamientos del periodista como "inexactos" y lo acusaron de generar "alarma en la población". Pérez Gómez, del medio local Todo en Contra, había preguntado si el gobierno municipal consideraría suspender temporalmente dos pozos de agua para evaluar su posible vínculo con el acelerado hundimiento del centro de la ciudad, tal como lo habían recomendado investigadores académicos días antes.
La respuesta de las autoridades fue contundente. Medina afirmó que la hipótesis sobre la relación entre los pozos y los hundimientos "no contaba con certeza científica" y cuestionó que se atribuyera el deterioro del suelo a 16 pozos cuando en el valle de Toluca existen alrededor de 1.400 pozos en operación. Los dos puntos mencionados extraen 12 y 30 litros por segundo, respectivamente.
"No podemos generar un estado de alarma en la población", declaró el funcionario, quien además reprochó al periodista haber difundido "interpretaciones inexactas" y le pidió que publicara sus intervenciones de forma íntegra. El director municipal anunció que prepararían estudios con la UNAM para determinar las condiciones del suelo y definir medidas de planeación urbana.
Por su parte, el alcalde Moreno Bastida fue más allá y descalificó la investigación académica que respaldaba los cuestionamientos del periodista. Según el presidente municipal, el trabajo fue elaborado por un investigador que obtuvo recursos para un proyecto pero "no representaba una postura de la institución universitaria". Moreno calificó la cobertura de Pérez Gómez como una campaña de "activismo" y le exigió diferenciar entre esa actividad y su labor periodística.
"Estás participando de una campaña como activista", expresó el alcalde, quien sostuvo que la discusión sobre hundimientos había creado "expectativas y alarma" entre los habitantes de Toluca. El periodista intentó responder a las acusaciones pero fue interrumpido durante la conferencia.
La organización Artículo 19, dedicada a la defensa de la libertad de expresión en América Latina, consideró que se trató de "actos violentos que estigmatizaban al comunicador y ponían en duda su labor periodística". La denuncia resulta particularmente alarmante porque Pérez Gómez ya había sido víctima de agresiones y recibió amenazas de muerte durante 2025, según confirmó la organización.
El caso de Toluca se suma a la larga lista de ataques contra periodistas en México, uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo. La desacreditación pública por parte de funcionarios gubernamentales es considerada una forma de violencia que expone a los comunicadores a riesgos adicionales en un contexto donde las agresiones físicas y los asesinatos de periodistas son frecuentes.
Desde Buenos Aires, el caso resuena con fuerza en un momento donde la relación entre gobiernos y prensa atraviesa tensiones en toda la región. Organizaciones argentinas de derechos humanos y libertad de expresión han expresado su solidaridad con Pérez Gómez y alertaron sobre el uso de conferencias de prensa para intimidar a periodistas que investigan temas incómodos para las autoridades.
La subsidencia o hundimiento del suelo por extracción de agua subterránea es un problema documentado en diversas ciudades latinoamericanas, incluyendo la Ciudad de México, donde algunas zonas se hunden varios centímetros por año. Los especialistas advierten que la sobreexplotación de acuíferos puede generar daños estructurales irreversibles en edificaciones y infraestructura urbana.

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