El Gobierno nacional reglamentó la creación de tiendas libres de impuestos en pasos fronterizos terrestres mediante el Decreto 438/2026, una medida que podría generar nuevas oportunidades comerciales para empresas porteñas que busquen expandirse hacia las zonas de frontera.
La norma, publicada este miércoles en el Boletín Oficial, incorpora al ordenamiento jurídico argentino una resolución del Mercosur aprobada en 2018 que estableció un marco común para el funcionamiento de estos comercios en los países miembros del bloque regional.
Según los fundamentos del decreto, la iniciativa busca fortalecer la competitividad de las ciudades de frontera, promover el desarrollo económico regional y fomentar la generación de empleo formal. Para las empresas con sede en el Área Metropolitana de Buenos Aires, esto representa una oportunidad de diversificación geográfica hacia mercados con ventajas impositivas.
Los free shops terrestres podrán vender mercaderías nacionales e importadas libres de impuestos a viajeros que ingresen o egresen de Argentina por vía terrestre. Las operaciones estarán sujetas a las mismas franquicias y límites que rigen actualmente para el equipaje de los viajeros al cruzar fronteras.
La habilitación de estos establecimientos requerirá una autorización comercial previa del Ministerio de Economía y una habilitación aduanera otorgada por ARCA. Los locales solo podrán funcionar en pasos fronterizos habilitados o en espacios especialmente autorizados donde sea posible ejercer los controles correspondientes.
El régimen establece importantes exclusiones sobre los productos comercializables. No podrán venderse medios de transporte, combustibles, armas, maquinaria industrial, productos de la canasta básica, electrodomésticos de gran porte, materiales de construcción, neumáticos y productos de tabaco.
La Casa Rosada argumentó que el comercio competitivo constituye "un motor para el desarrollo económico" y que este esquema permitirá equiparar las condiciones existentes en otros países del Mercosur que ya cuentan con sistemas similares.
Para el sector empresarial porteño, especialmente las cadenas de retail y empresas importadoras con sede en Ciudad de Buenos Aires, la medida abre un nuevo canal de comercialización que podría resultar atractivo dado el intenso flujo turístico en las zonas fronterizas.
ARCA será la encargada de dictar las normas operativas para la puesta en marcha del sistema y supervisar el cumplimiento de las franquicias y demás requisitos establecidos en la reglamentación.

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