El Gobierno de Javier Milei exhibió su capacidad de control parlamentario este miércoles al bloquear en Diputados el intento opositor de interpelar al jefe de Gabinete Manuel Adorni, mientras conseguía la media sanción de la polémica Ley Hojarasca que deroga más de 70 normas.
La jornada estuvo marcada por la incertidumbre hasta último momento. La Libertad Avanza no tenía garantizado el quórum y a solo 5 minutos de que venciera el plazo llegaron los tres diputados tucumanos que responden al gobernador Osvaldo Jaldo. Con su apoyo, más el de la UCR, el PRO y bloques provinciales, alcanzaron los 129 legisladores necesarios para abrir el debate.
El presidente de la Cámara, Martín Menem -quien atraviesa una fuerte interna con el asesor presidencial Santiago Caputo- logró imponer su temario y hacer naufragar nuevamente una sesión pedida por la oposición dura para emplazar el tratamiento de los pedidos de informes e interpelación del jefe de Gabinete.
La sesión tuvo momentos de alta tensión. El diputado Rodolfo Tailhade pidió una cuestión de privilegio por las restricciones de visitas que sufre Cristina Kirchner en su detención domiciliaria. Durante su exposición, el libertario tucumano Gerardo Huesen lo interrumpió, lo que derivó en un cruce donde Tailhade le pidió que baje de su despacho la imagen del represor Antonio Bussi.
Otro momento álgido se vivió cuando Horacio Pietragalla y Mario Manrique, ambos de Unión por la Patria, fueron hasta la banca del libertario generando un tumulto que no pasó a mayores. También hubo tensión cuando Menem le pidió al cristinista Aldo Leiva que deje de hacer "payasadas" por su costumbre de votar a viva voz. El chaqueño, que asistió al recinto con una careta de Adorni, se sintió ofendido.
Más allá de estos cruces, el oficialismo consiguió la media sanción de la Ley Hojarasca, impulsada por el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger. La propuesta cosechó 138 votos positivos, 96 negativos y 9 abstenciones, y ahora será girada al Senado.
El peronismo y la izquierda rechazaron la iniciativa y negaron que se trate de normas "inocuas". Desde Unión por la Patria alertaron que se eliminan leyes vinculadas a la salud pública y la producción nacional. El massista Diego Giuliano cargó contra Sturzenegger y advirtió que la medida responde a "una especie de trauma ideológico".
El tucumano Pablo Yedlin apuntó específicamente contra la derogación de la Ley 26.688, que defiende la producción pública de medicamentos y vacunas, señalando que "el mercado no va a producir vacuna contra fiebre hemorrágica".
La victoria parlamentaria del oficialismo se da en un contexto donde Milei busca consolidar su agenda desregulatoria, aprovechando el apoyo de sectores dialoguistas que le permiten avanzar con reformas estructurales pese a no tener mayoría propia en el Congreso.

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