El Gobierno evalúa convocar en los próximos días una reunión de la mesa política para intentar calmar las aguas tras la crisis interna desatada por el enfrentamiento entre Patricia Bullrich y los hermanos Milei por el pliego de la jueza María Verónica Michelli.
La tensión escaló el lunes cuando la senadora publicó en redes sociales su rechazo al pedido presidencial de retirar el pliego de Michelli para un tribunal oral en La Plata. En una conversación telefónica posterior, Bullrich le ofreció su renuncia como jefa de bloque al Presidente, algo que no fue evaluado según fuentes oficiales.
El miércoles, ambas figuras del oficialismo se reunieron en el despacho de Karina Milei en una foto que buscó mostrar unidad. "Trabajando siempre juntas por las transformaciones que lidera el Presidente", escribió Bullrich al publicar la imagen, en un intento por bajar las especulaciones sobre una ruptura definitiva.
En el entorno de la senadora insisten en marcar diferencias con otros funcionarios: "A ella no le debe nada, solo dialoga con Javier", afirman, remarcando que Bullrich es "socia" y no "empleada" del Presidente, en una clara alusión a la Secretaria General de la Presidencia.
El episodio se suma a otras tensiones internas que configuran un clima complejo en la mesa política, el espacio donde se definen prioridades legislativas y acuerdos con la oposición. La confrontación más significativa involucra al círculo de Santiago Caputo con los primos Menem.
Desde el oficialismo esperaban que la proximidad del Mundial 2026 generara una pausa en las noticias políticas, pero ese pronóstico no se cumplió. Hasta hace pocas semanas, el Gobierno había logrado instalar en la agenda indicadores económicos positivos mientras la investigación sobre Manuel Adorni perdía fuerza mediática.
La última reunión de la mesa política se realizó el 26 de mayo en el despacho de Adorni, un día después del tedeum y la reunión de Gabinete presidida por Milei. Ese encuentro logró que los medios dejaran de hablar "enfáticamente" sobre los conflictos internos, según reconocen en el oficialismo.
Uno de los integrantes de la mesa política calificó como "inoportuno" el episodio de Bullrich, especialmente en una semana con poca agenda política. "Ante todo es importante para todas las reformas que tenemos que hacer en el Senado", señalan desde el Gobierno, que anticipa un parate lógico durante el Mundial que dificultará aprobar reformas de gran tamaño.

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