La bailarina Gisela Bernal atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida tras perder definitivamente su casa en Palermo por una deuda millonaria con el abogado que la representó durante su separación de Ariel Diwan. El inmueble fue rematado y la Justicia ordenó su desalojo para que el nuevo propietario tome posesión.
Según reveló el programa LAM de América TV, el conflicto se originó cuando Bernal no pudo cumplir con el pago de los honorarios profesionales acordados con su letrado tras la separación en 2015. La deuda inicial rondaba entre 100 y 150 mil dólares, pero con intereses y el paso del tiempo la cifra creció considerablemente.
El inmueble, valuado en más de un millón de dólares, fue finalmente adquirido por un tercero en el remate judicial. La mayor parte del dinero obtenido irá destinado a saldar la deuda con el abogado, quien según la ley tiene prioridad sobre el producto de la venta por su crédito profesional.
Durante la cobertura del caso, Laura Ubfal mostró imágenes de la fachada de la propiedad en Palermo, donde se observan grafitis, telarañas y signos de deterioro. "La casa está muy abandonada porque es carísimo mantenerla", señaló la periodista, explicando que la vivienda habría sido descuidada ante la certeza del desenlace.
El trasfondo del conflicto se remonta a la adquisición original de la casa, cuando Bernal y Diwan discutieron públicamente sobre la proporción de dinero aportada por cada uno. Mientras Diwan sostenía que él había puesto la mayor parte, Bernal aseguraba haber invertido sus ahorros personales.
Consultada sobre la situación, la bailarina no hizo declaraciones públicas y se limitó a derivar las consultas a su abogado, quien tampoco respondió a los mensajes de la prensa. Desde el entorno de Bernal señalaron que tuvo múltiples oportunidades para apelar la decisión o demostrar su incapacidad económica, pero "fue negligente con el tema".
El caso suma un nuevo capítulo a la historia de enfrentamientos que marcaron la vida mediática de la ex pareja, especialmente tras el escándalo que se desató cuando se conoció que el niño que Diwan creyó durante años que era su hijo no era biológicamente suyo.
El proceso judicial llegó a su última instancia sin que Bernal pudiera revertir la situación. El abogado denunciante espera recibir el 80% del valor del remate, mientras que la bailarina solo accedería a una pequeña parte del dinero obtenido por la venta de su antigua vivienda en uno de los barrios más exclusivos de la Ciudad de Buenos Aires.

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