La visita de André-Pierre Gignac a La Bombonera tuvo el tono de una cuenta pendiente. El delantero francés presenció el triunfo 3-0 de Boca Juniors ante Unión.
Estar acompañado por Juan Román Riquelme le dio un peso especial a la noche. Gignac volvió a hablar de una historia que estuvo cerca de escribirse con la camiseta azul y oro.
Lejos de limitarse a una presencia protocolar, Gignac dejó una confesión que data desde su niñez y reavivó el recuerdo de su frustrado pase al club argentino.
En una entrevista con El Canal de Boca, el exjugador de Tigres admitió que su deseo de jugar para el xeneize estuvo muy cerca de concretarse.
La relación de Gignac con Boca no comenzó con rumores de mercado ni con su visita a Buenos Aires. El delantero situó ese vínculo en su infancia, cuando creció en Marsella y conoció desde lejos la pasión que rodea al fútbol argentino.
Explicó que en el estadio de Olympique convivían referencias al club argentino y a la Selección Argentina. Al repasar aquellos años, el francés recordó el origen de una identificación que mantuvo a lo largo de su carrera: “Desde chiquito en Marsella siempre teníamos la bandera de Boca y de Argentina en el estadio”.
De esta manera, la visita le permitió cumplir un deseo que había quedado postergado entre sus etapas en Francia y México. Antes de seguir el encuentro desde uno de los palcos, el delantero resumió lo que representaba estar en el estadio: “Es un gran placer estar aquí esta noche y quiero gritar goles”.
La imagen de Gignac junto a Riquelme generó atención por la cercanía entre ambos y por el presente del atacante, que todavía no comunica una decisión definitiva sobre su futuro profesional.
Gignac también encontró similitudes entre el clima que rodea al equipo argentino y el que conoció en Olympique de Marsella, club donde se formó. Para él, ambos viven bajo una exigencia constante de sus hinchas: “Cuando todo va bien es increíble; cuando va mal es complicado”.
La visita a Buenos Aires llegó después del cierre de la etapa de André-Pierre Gignac en Tigres UANL, donde jugó durante más de una década y se convirtió en el máximo goleador de la institución.
El delantero terminó su vínculo con el club mexicano, aunque todavía no anunció de forma oficial su retiro del fútbol profesional.
Antes de viajar a Argentina, Gignac mostró su pasaporte mexicano tras completar el proceso de naturalización. El documento reforzó el vínculo que construyó con México desde su llegada a Monterrey en 2015 y durante su extensa carrera con el conjunto universitario.
El francés admitió que todavía analiza qué camino tomará después de su salida de Tigres. Durante su entrevista evitó anticipar una decisión y dejó abierta la posibilidad de seguir ligado a las canchas: “Con la carrera larga que tuve, no sé qué hacer todavía, pensándolo bien”.
Así, la noche junto a Juan Román Riquelme y su recuerdo del pase frustrado reavivaron la relación simbólica con Boca. Los felinos contemplarían que el francés pueda integrarse a futuro en otra función dentro de la estructura del club, aunque Gignac no confirmó si aceptará una etapa fuera del campo.
Con información de: Infobae y El Canal de Boca.

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