Una de las constructoras más importantes del país atraviesa una profunda crisis financiera. GCDI, la empresa que amplió el estadio Monumental de River Plate y actualmente instala la Rueda de Puerto Madero, pidió su concurso preventivo de acreedores para reorganizar sus pasivos millonarios.
La compañía, que pertenece al empresario Marcelo Fígoli desde fines de 2025, informó que su directorio resolvió avanzar con esta medida para preservar la continuidad operativa y proteger las fuentes de trabajo. La decisión llega tras reportar pérdidas de más de $20.000 millones al cierre del año pasado.
GCDI tiene en su haber algunas de las obras más emblemáticas de Buenos Aires. Además de la reciente ampliación del estadio de River, la empresa refaccionó los hoteles Sheraton y Plaza, construyó la terminal B de partidas internacionales del Aeropuerto de Ezeiza, la nueva torre de control de Aeroparque y la Usina del Arte.
Actualmente, la constructora tiene en ejecución dos proyectos clave para la Ciudad: la polémica Rueda de Puerto Madero y las obras en el histórico Hotel Plaza. Según comunicó la empresa, continuará desarrollando sus actividades habituales y avanzando con estos proyectos estratégicos pese al concurso.
Los números que llevaron a esta situación son alarmantes. Al 31 de diciembre de 2025, GCDI reportó capital de trabajo negativo y patrimonio neto negativo ante la Comisión Nacional de Valores. El pasivo total alcanza los $159.700 millones, mientras que según el Banco Central, acumula 56 cheques rechazados por $2.084 millones.
La empresa también informó que no realizará el pago de US$ 6.736,77 correspondientes al servicio de interés de sus Obligaciones Negociables Clase XVII, con vencimiento esta semana. El próximo 16 de junio realizará su asamblea de accionistas para analizar los últimos resultados.
El grupo MFX Holding de Fígoli había adquirido el 42,5% de GCDI en noviembre pasado al fondo Point State, a través de la firma Haselt S.A. En ese momento, destacaron la "oportunidad de crecimiento" de la constructora y su potencial para volver a posicionarse como jugador clave del real estate.
La compañía nació en 2022 con el cambio de nombre, luego de que en 2018 la ex TGLT comprara la constructora Caputo de Nicolás Caputo. Desde entonces enfrentó una reestructuración con deudas millonarias heredadas y conflictos judiciales como el del desarrollo Astor San Telmo. Cotiza en la Bolsa de Buenos Aires y lleva más de 500 obras ejecutadas en sus 80 años de trayectoria.

Comentarios