El G20 terminó este sábado sin comunicado conjunto por diferencias sobre Ucrania.
La cita de dos días dejó al descubierto divisiones profundas sobre la guerra, la escalada con Irán y las políticas arancelarias de Washington.
En la rueda de prensa, Marco Rubio, secretario de Estado y anfitrión, destacó la libertad de navegación en pasos marítimos clave y la seguridad energética.
Rubio mencionó el estrecho de Ormuz y el Mar Negro, ambos bloqueados, y reconoció la división sobre las soluciones.
“No pretendo decirles hoy que estamos cerca de encontrar soluciones universalmente aceptadas a estos problemas”, remarcó.
Preguntado por la mediación de Catar, Rubio dijo desconocer si hay un plazo para una reunión entre Irán y Estados Unidos.
“Corresponde al presidente Trump tomar decisiones al respecto”, señaló, y agregó que las conversaciones nunca se interrumpieron.
“Se han celebrado varias reuniones; de hecho, nunca se han interrumpido”, sostuvo, y explicó que hubo conversaciones activas, en algunos casos directamente y a menudo a través de intermediarios.
“El Presidente prefiere, ante cualquier desafío internacional, intentar resolverlo diplomática y pacíficamente, si es posible”, agregó.
Sobre un eventual ataque a Teherán, el funcionario sostuvo que Estados Unidos prefiere la vía diplomática, aunque “pueden lograr cualquier objetivo militar”.
“Si lo hubiera hecho, lo habría hecho hace semanas, hace meses”, dijo, y remarcó que el presidente prefiere resolverlo diplomáticamente.
“Tendríamos la capacidad de hacerlo y realmente tenemos todo lo necesario para tener éxito, pero preferimos hacerlo pacíficamente”, completó.
Rubio defendió la presencia de Rusia, liderada por Serguéi Lavrov, y dijo que sin diálogo con ambos países no hay solución negociada.
“Para poner fin a la guerra en Ucrania de forma pacífica, se necesita una solución negociada”, dijo.
“¿Entre quiénes se encuentra esa solución? Entre Rusia y Ucrania”, continuó, y advirtió que no puede lograrse sin interactuar con ambos.
“¿Cómo se puede dialogar con Rusia y Ucrania si no se interactúa con ellos?”, preguntó, y llamó a seguir interactuando con el sistema ruso.
“Por lo tanto, creo que hoy es una oportunidad más para seguir interactuando con el sistema ruso”, afirmó.
La tensión fue visible desde el inicio: Estados Unidos canceló la foto de familia porque delegaciones europeas, canadienses y australianas se negaron a posar con Lavrov.
La fricción aumentó por la decisión de Washington de excluir a Sudáfrica, país miembro del G20.
Diversas delegaciones advirtieron que las tensiones encarecieron los precios globales de la energía y alimentaron la incertidumbre en el comercio internacional.
También mostraron inquietud ante un eventual ataque de Estados Unidos contra Irán tras las elecciones de 3 de noviembre y la respuesta de Teherán.
La señal no es menor para la economía de AMBA: los bloqueos en el estrecho de Ormuz y el Mar Negro afectan cadenas de suministro y seguridad energética.
Con información de: Infobae, fuente.

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