Franco Colapinto se fue de las glamorosas calles de Montecarlo con bronca. Después de dos fines de semana consecutivos en los que había sumado puntos con Alpine -séptimo en Miami y sexto en Canadá-, el argentino terminó 15° en el Gran Premio de Mónaco y cerró una carrera para el olvido.
"Fue una carrera muy larga, muy frustrante porque no salió nada", resumió Colapinto tras bajarse del auto en el callejero del Principado, donde el italiano Andrea Kimi Antonelli consiguió su quinta victoria consecutiva con Mercedes y dio otro golpe en el campeonato.
El piloto de Pilar largó bien y mostró un ritmo competitivo en los primeros giros, pero rápidamente quedó atrapado en una de las características más cuestionadas de Mónaco: la imposibilidad de adelantar. "Tuve algún que otro casi sobrepaso, pero es imposible adelantar", explicó.
Alpine apostó por una detención temprana en boxes que terminó jugando en su contra. Más tarde, una bandera roja les permitió a varios rivales cambiar neumáticos sin perder tiempo y la estrategia quedó completamente desarticulada.
El relanzamiento también fue caótico para el representante argentino. Según contó, Fernando Alonso lo tocó, eso derivó en un contacto con Nico Hülkenberg y, poco después, terminó golpeando a Carlos Sainz, que circulaba lento en medio de la pista. "Me chocó Fernando, hizo que lo choque a Hülkenberg y después choqué a Carlos, que venía lento en el medio de la pista... Un desastre", describió.
En la zona mixta, Colapinto se acercó a disculparse con Sainz. El español de Williams no sólo aceptó las disculpas sino que le explicó que ya estaba prácticamente fuera de carrera por un incidente previo con el Audi de Hülkenberg.
El piloto argentino también se refirió a las penalizaciones que sufrió Alpine durante el fin de semana. "Es algo del sistema, no de nosotros. Veníamos al límite, pero no sé... hay muchos pozos en la calle de boxes, capaz fue por eso", señaló, dejando en claro que todavía no tenían una explicación definitiva.
Más allá del resultado, Colapinto aprovechó para cuestionar el desarrollo de la carrera en el Principado. "Está muy bueno clasificar y todo, pero cuando llega la carrera no se puede pasar ni a un auto que va cuatro o cinco segundos más lento por vuelta", sostuvo. "Una carrera muy aburrida y frustrante, sin mucho que contar. Una pena".
La sensación de oportunidad desperdiciada fue una constante en su análisis posterior. "En la carrera hubo chances, pero no las supimos aprovechar. Nada salió y no hicimos tampoco nada muy bien. Da un poco de bronca todo", admitió.
Ahora el argentino buscará recuperarse en el Gran Premio de Barcelona-Catalunya, que se disputará el próximo fin de semana en el circuito de Montmeló. "Hay que reveer cosas, entender el porqué de algunas situaciones y tratar de volver mejor en Barcelona", cerró Colapinto, que además volvió a perder en el duelo interno con Pierre Gasly.

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