Después de más de dos meses sin atajar, Franco Armani podría volver a los tres palos de River este domingo ante Atlético Tucumán en el Monumental. El arquero campeón del mundo no juega desde el partido ante Vélez en Liniers, donde se resintió de su lesión y fue reemplazado por Santiago Beltrán en el entretiempo.
La posibilidad del regreso del Pulpo surge porque Eduardo Coudet planea rotar el equipo para el encuentro del domingo a las 18.30, ya que River está clasificado a los Playoffs del Apertura y debe preservar jugadores para los compromisos internacionales. El Millonario enfrentará a Bragantino en Brasil este jueves y a Carabobo en Venezuela el 7 de mayo por la Copa Sudamericana.
El arquero de 39 años ya se encuentra completamente recuperado y lleva tres semanas entrenándose con normalidad junto al resto del plantel. Su lesión, que comenzó como un desgarro hace seis o siete meses, se complicó con una fibrosis en el sóleo de la pierna derecha y una inflamación en el tendón de Aquiles.
Martín Araoz, representante de Armani, explicó el proceso: "Lo de Franco arrancó con un desgarrito hace seis o siete meses. No se recuperó bien y, queriendo volver, en la pretemporada se resintió. Se generó una fibrosis y tuvo que parar un tiempo para estar bien".
El tratamiento con células madre que realizó en Rosario a principios de marzo fue clave para su recuperación. Desde entonces, el arquero proyectaba su regreso para finales de abril o inicios de mayo, cronograma que se está cumpliendo según lo previsto.
Sin embargo, el cuerpo técnico considera que Beltrán mantendrá la titularidad por su falta de ritmo competitivo y las buenas actuaciones del joven de 21 años, quien incluso atajó en el Superclásico. La situación genera un dilema deportivo y mediático: ver al campeón del mundo en el banco, relegado por un juvenil de la cantera.
En cuanto al futuro, Armani tiene contrato hasta diciembre de 2026 y desde su entorno aseguran que no se irá en junio porque "está contento en el club y con ganas de seguir ganando cosas en River". Recién a fin de año analizará qué hacer con su carrera.
El domingo será una oportunidad de oro para que el Pulpo vuelva a sentir la adrenalina de atajar en el Monumental, aunque sea en un partido de rotación. Para River, será el inicio del manejo de una situación delicada: dos arqueros de jerarquía para un solo puesto.

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