Un fallo judicial histórico en Francia estableció un precedente que podría impactar en las relaciones laborales a nivel global. El Tribunal de Apelación de París reconoció por primera vez el síndrome de 'boreout' como una forma de acoso laboral y condenó a la empresa de perfumería Interparfums a pagar 57.000 dólares a uno de sus ex empleados.
El caso se remonta a 2014, cuando un trabajador de la compañía francesa que elabora fragancias de lujo para marcas como Rochas, Boucheron y Karl Lagerfeld sufrió un ataque de epilepsia mientras conducía. Tras el accidente, el hombre estuvo de baja médica por seis meses y fue finalmente despedido por ausentismo prolongado.
A diferencia del conocido síndrome de 'burnout' (agotamiento por sobrecarga laboral), el 'boreout' se refiere a una fatiga intensa causada por la falta de trabajo que hacer. Esta condición genera desinterés, insatisfacción y frustración que pueden conducir a la depresión y deteriorar significativamente el estado de salud.
Según el empleado afectado, las condiciones laborales habían causado su enfermedad. El trabajador argumentó que recibía cada vez menos tareas o tareas menores que no coincidían con su cualificación, lo cual provocó que se sintiera marginado y desarrollara una depresión que derivó en el episodio epiléptico.
El Tribunal Laboral de París consideró en 2018 que era posible presumir que aquella situación constituía un caso de 'acoso psicológico' que había llevado al deterioro de la salud física y mental del empleado. La decisión fue confirmada por la Corte de Apelación en 2020, estableciendo el reconocimiento oficial del síndrome de 'boreout' por parte de la Justicia francesa.
Este precedente judicial podría tener implicancias significativas para miles de trabajadores que enfrentan situaciones similares en sus empleos. La decisión abre la puerta para que otros empleados puedan reclamar indemnizaciones por daños causados por la subutilización de sus capacidades profesionales en el ámbito laboral.
El fallo representa un cambio de paradigma en el reconocimiento de los riesgos psicosociales en el trabajo, ampliando la protección legal más allá de los casos tradicionales de sobrecarga laboral hacia situaciones de infrautilización profesional que también pueden generar graves consecuencias para la salud mental y física de los trabajadores.

Comentarios