El Gobierno afrontará en las próximas horas el pago de US$ 860 millones en intereses con el Fondo Monetario Internacional, un vencimiento que llega en plena tensión por el riesgo país en 787 puntos.
El vencimiento estaba previsto para el domingo, aunque se espera que las autoridades lo cancelen a principios de esta semana. En ese escenario, no se descarta que el Tesoro tenga que comprar dólares al Banco Central para completar la operación.
Según trascendió, el Tesoro vendió el lunes unos US$ 100 millones para contener el tipo de cambio mayorista en la previa del fixing de la Lelink.
Esa operación se completó con una recompra de US$ 44 millones el martes, según la información difundida por Clarín.
Esa intervención habría reducido los fondos disponibles para atender compromisos de deuda. Al cierre del martes, el Ministerio de Economía tenía US$ 852 millones depositados en el BCRA, monto muy parecido al pago al FMI.
La consultora 1816 advirtió que luce probable que el fisco compre dólares al BCRA. Para CABA y el conurbano, esa presión puede trasladarse a costos y crédito.
El pago llega en una semana clave por las elecciones legislativas en Estados Unidos, donde es muy probable que los demócratas ganen la mayoría en la Cámara de Representantes.
Ese resultado definiría el margen de Donald Trump y Scott Bessent para una eventual ayuda financiera a la Argentina, como ocurrió en 2025.
La administración de Javier Milei alcanzó la semana pasada un acuerdo técnico con el staff técnico del FMI sobre la tercera revisión del programa, para destrabar un desembolso de US$ 900 millones.
Sin embargo, el organismo estimó su tratamiento por el directorio para principios de diciembre y lo ató al cumplimiento de pasos restantes acordados. Por eso, el Gobierno deberá esperar al menos un mes para recibir ese giro.
En paralelo, el staff mencionó la posibilidad de obtener financiamiento garantizado por organismos multilaterales por US$ 1.000 millones antes de fin de año. Con el nivel actual de riesgo país, el acceso a los mercados internacionales de deuda resulta prohibitivo.
El panorama de deuda es exigente: en enero vencen US$ 4.500 millones con bonistas y, en todo 2027, los pagos de deuda superan los US$ 25.000 millones.
La vocera del Fondo, Julie Kozack, dijo que el riesgo país se reducirá manteniendo el rumbo. Mencionó reformas para un crecimiento más sólido y para generar empleo, como profundizar los mercados de capitales e hipotecario.
También citó una mayor flexibilidad laboral a partir de la ley aprobada a principios de año, el avance de concesiones de infraestructura y la ejecución de inversiones bajo el RIGI.
El staff informó que la Argentina sobrecumplió la meta de reservas, sin mencionar el incumplimiento de la meta fiscal. Además, cambió el tono sobre la política monetaria: en lugar de exigir una política estricta, planteó facilitar la remonetización y una expansión prudente del crédito.
Ese cambio llega en medio de la confirmación del Banco Central de que la economía cayó en el tercer trimestre, por lo que habría entrado nuevamente en recesión técnica.
Aun así, Kozack relativizó que el desembolso pendiente esté condicionando al cumplimiento de reformas. El organismo aguarda medidas antes de fines de 2026.
El Gobierno se comprometió en mayo a presentar una propuesta de reforma impositiva, incluyendo la reducción de exenciones tributarias, para generar espacio fiscal para bajar retenciones y el impuesto al cheque.
En medio de la fuerte caída de la recaudación por el estancamiento económico, el Fondo espera que ARCA establezca para diciembre un registro formal de los principales riesgos de incumplimiento tributario.
Con información de Clarín.

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