El nuevo Staff Report del FMI sobre Argentina volvió a exponer las profundas diferencias entre el organismo internacional y el Gobierno de Javier Milei respecto del rumbo de la política monetaria y cambiaria. En el documento difundido este viernes, el Fondo insiste con sus recomendaciones de reformar el Banco Central, otorgar mayor flexibilidad al tipo de cambio y reducir la dependencia de la política monetaria como ancla antiinflacionaria.
El reporte, correspondiente a la segunda revisión del programa vigente, plantea que la experiencia internacional sugiere que sostener la desinflación requiere mejoras continuas en los marcos institucionales. El FMI remarca la necesidad de que la política monetaria evolucione hacia un esquema donde la tasa de interés gane protagonismo y el tipo de cambio tenga mayor flexibilidad, alejándose del actual enfoque basado en agregados monetarios.
"El marco monetario debería evolucionar para permitir una mayor flexibilidad cambiaria y una mayor dependencia de la tasa de interés como herramienta clave de política, donde eventualmente las metas de inflación reemplacen a los agregados monetarios como ancla nominal", establece el documento del organismo multilateral.
Según los técnicos del FMI, la eficacia de la política monetaria basada en el control de agregados "pierde fuerza" una vez que la inflación desciende a niveles similares a los actuales en Argentina. Por eso recomiendan avanzar hacia un esquema que privilegie la tasa de interés como señal principal, algo que el equipo económico argentino refuta explícitamente en el punto 29 del documento.
El Fondo también cuestiona la calidad de los datos oficiales de inflación, señalando que se basan en metodologías desactualizadas que no reflejan con precisión el consumo real de los hogares. "Debería considerarse una publicación temprana de los datos de inflación basados en ponderaciones de consumo actualizadas, así como el fortalecimiento de la independencia del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec)", plantea el reporte.
Respecto al Banco Central (BCRA), el Staff Report reconoce pasos positivos en mejorar el balance y la transparencia de la entidad, pero advierte sobre desafíos estructurales persistentes. "Serán esenciales reformas legales más amplias a la carta orgánica para reforzar la independencia, la gobernanza y la rendición de cuentas del Banco Central, incluyendo salvaguardas contra el financiamiento monetario", sostiene.
El FMI reconoce que el actual gobierno heredó una entidad "peligrosamente débil" tras años de predominio fiscal, pero señala que subsisten vulnerabilidades por la posición neta negativa de reservas internacionales, con un rojo cercano a USD 10.000 millones. El saneamiento definitivo del balance requerirá políticas que fomenten la remonetización y la acumulación sostenida de reservas.
Para los sectores empresariales y financieros de Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, estas recomendaciones del FMI generan expectativas sobre posibles cambios en la política cambiaria que podrían impactar en las operaciones comerciales y de inversión en el área metropolitana, donde se concentra gran parte de la actividad económica del país.

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