El Flávio Bolsonaro, candidato a presidente del Partido Liberal, ingresó a la Argentina en la noche del 27 de octubre por Foz de Iguazú.
El Gobierno argentino coordinó y colaboró con el operativo que posibilitó su salida. La familia contrató un Gulfstream G400 de Baires Fly S.A., con matrícula LV-JQW.
El avión había llegado a Puerto Iguazú desde Buenos Aires. La empresa pidió trámites de Aduana y Migraciones para cuatro pasajeros y tres tripulantes el lunes por la noche.
Un día antes, Bolsonaro denunció en un video que agentes de la Policía Federal lo abordaron al salir de la casa de su padre en Brasilia. El juez Alexandre de Moraes le ordenó entregar sus pasaportes y no salir del país, en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero.
La extracción vía Puerto Iguazú fue la primera opción. El traslado por tierra implicó recorrer unos 1.600 km desde Brasilia, más de 20 horas de conducción sin contar paradas, desvíos ni la espera en la frontera.
Fueron pocos los funcionarios que conocieron el operativo. Una altísima fuente de la Casa Rosada admitió: “Queríamos hacerlo lo más prolijo posible”. Horas antes, mientras se conocía el avión, las autoridades habían desmentido todo.
Migraciones confirmó que a las 22:50 del 27/10 ingresaron por el Puente internacional Tancredo Neves, en Misiones, Flavio Nantes Bolsonaro, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro, con documentación hábil y sin impedimento legal.
Los Bolsonaro contaban con un plan de contingencia por una eventual derrota, pero los acontecimientos posteriores a la elección aceleraron los planes. La noticia de la potencial salida generó estupor en Brasil y luego tuvo escala global.
Una fuente del sector aeronáutico dijo que la programación del vuelo hacia las 2 de la madrugada se conoció fácilmente luego de que la empresa lo programara. El dirigente modificó la modalidad del traslado ante la necesidad de ganar tiempo.
Las versiones indicaron que la familia se trasladó en una camioneta desde su residencia en Brasilia hasta el Aeropuerto de Puerto Iguazú. Quienes suelen hacer ese tipo de traslados recomiendan planearlo en dos días, pero el tiempo apremiaba.
Después, hubo autoridades legales de diferentes estamentos del Poder Ejecutivo que asesoraron sobre escenarios para evitar sanciones. El comunicado de Migraciones se publicó en la madrugada.
El operativo generó cruces de versiones de todo tipo, con la certeza de que ya había salido de Brasil muy pronto.

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