Flamengo presentó un reclamo ante Conmebol por la inclusión de Marcos Rojo en la semifinal de la Copa Libertadores, tras caer por penales ante Estudiantes. El club carioca sostiene que el defensor argentino fue habilitado de manera irregular y exige que se aplique el reglamento.
Según el comunicado difundido este sábado, el club de Río de Janeiro no inició el procedimiento por la inscripción del jugador. Señala que fue Estudiantes, al recurrir al Tribunal de Arbitraje Deportivo, quien lo convocó como parte del proceso. “Convocado a integrar un proceso que no inició, Flamengo actuó solo para preservar sus derechos”, indica el texto.
La cronología expuesta por el club brasileño comienza el 9 de octubre, cuando Estudiantes pidió a Conmebol incluir a Rojo en la lista de buena fe para la semifinal, en reemplazo de Gabriel Neves, futbolista lesionado. El período de inscripciones en Argentina había cerrado el 2 de septiembre y el defensor había disputado partidos oficiales con Racing hasta el 27 de ese mes.
Tras consultar a la FIFA, que aclaró que sus normas sobre ventanas de transferencias son obligatorias, Conmebol rechazó la inclusión el 14 de octubre y ratificó esa negativa antes del partido de vuelta en el Maracaná.
Ante la doble negativa, Estudiantes apeló al TAS el 16 de octubre. El máximo tribunal autorizó de forma provisoria la participación de Rojo el 21 de octubre, apenas un día antes del cruce de vuelta, pero rechazó la solicitud del club platense para que se descartaran eventuales consecuencias deportivas y disciplinarias derivadas de la decisión final.
El comunicado de Flamengo agrega que el riesgo de esa elección recayó exclusivamente sobre el club argentino y el jugador. Antes del encuentro, el club brasileño notificó al TAS y a Estudiantes que, si Rojo era convocado, presentaría el reclamo previsto en el reglamento. “El club argentino, por lo tanto, entró a la cancha consciente de esa consecuencia, además de la advertencia ya emitida por el propio TAS”.
El club cerró su comunicado con un mensaje que busca desligar su accionar de una simple estrategia extra deportiva: “No se trata de buscar resultado fuera de la cancha. Se trata de garantizar que las reglas de una competición internacional valgan igualmente para todos los clubes, de todos los países”. Para el fútbol de AMBA, el debate es directo: si Conmebol aplica el mismo criterio, un reclamo administrativo puede cambiar el destino de un equipo.
El recurso del Flamengo no carece de antecedentes dentro de la propia Conmebol. En los octavos de final de la Libertadores 2018, el Santos empató 0-0 con Independiente en Argentina, pero el club local denunció que el mediocampista uruguayo Carlos Sánchez había sido incluido de manera irregular. El jugador arrastraba una suspensión de un partido —reducida por una amnistía de la Conmebol en 2016— que debía cumplir en esa misma competencia.
La Conmebol le dio la razón a Independiente, transformó el empate en derrota por 3-0 para el Santos y el equipo paulista quedó eliminado tras un nuevo 0-0 en la vuelta disputada en el Pacaembú. Aquel episodio, resuelto bajo la misma normativa que ahora invoca el Flamengo, constituye el principal argumento jurídico del club carioca.
De concretarse la sanción, el Flamengo obtendría una victoria administrativa en el Maracaná y avanzaría a la final. Estudiantes, que se prepara para enfrentar a Palmeiras el 28 de noviembre en Montevideo, podría ver truncado su camino si Conmebol aplica el precedente de 2018. El club brasileño expresó su “profundo respeto” al TAS y a la Conmebol.
Con información de: Infobae. Comunicado de Flamengo.
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