La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó este miércoles los detalles del operativo y los feriados que se establecerán por la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre próximo. La funcionaria ratificó que el lunes 9 de noviembre será feriado nacional en todo el país, tras el arribo del Sumo Pontífice el domingo 8 desde Uruguay.
En declaraciones a radio La Red, Monteoliva explicó que la decisión surgió del encuentro realizado ayer entre representantes del Gobierno nacional y la Iglesia Católica, en una mesa de trabajo presidida por Karina Milei, secretaria general de la Presidencia. "El tema de feriados era a discutir en la mesa y efectivamente el lunes 9 de noviembre será feriado nacional para todas las jurisdicciones, todo el país", precisó.
Además, la ministra adelantó que Ciudad y Provincia de Buenos Aires, junto a Córdoba, solicitarán extender el feriado también para el martes 10 y miércoles 11 de noviembre. "Esto permite al país empezar a organizarse. Sabemos que es una actividad que va a implicar movimiento en rutas, de gente que va a llegar desde el fin de semana, la ocupación hotelera, que nos va dando una pauta del movimiento de personas", señaló.
El Gobierno nacional estima un aforo de 7 millones de personas para el conjunto de eventos masivos que se realizarán durante la visita papal. El momento de mayor convocatoria será la misa en la Basílica de Luján, donde se espera la presencia de 2 millones de fieles. Monteoliva calificó la visita como un "hecho histórico" y subrayó la coordinación entre Nación, Ciudad y Provincia de Buenos Aires.
"Estamos trabajando con un dispositivo de seguridad nunca antes visto", advirtió la ministra, quien confirmó que estarán a disposición todos los efectivos de las cinco fuerzas federales de la Argentina. El operativo incluirá además la gestión de tres aeropuertos, ya que el Papa viajará en Aerolíneas Argentinas desde Montevideo y será trasladado luego hacia Perú, destino final de su gira sudamericana.
La visita de León XIV será la primera de un pontífice a la Argentina desde la gira de Francisco en 2016, cuando visitó Santiago del Estero, Tucumán y Buenos Aires. En aquella ocasión, el Gobierno de Mauricio Macri también decretó feriados locales y nacionales, aunque la convocatoria fue significativamente menor. El actual operativo, en cambio, se prepara para una movilización sin precedentes en el AMBA y el interior del país.
Desde el punto de vista económico, la visita papal representa una oportunidad para el sector turístico y hotelero de la región metropolitana, golpeado por la recesión de los últimos años. La ocupación hotelera en Ciudad de Buenos Aires y el conurbano se proyecta cercana al 100% durante el fin de semana largo, con tarifas que ya muestran aumentos superiores al 40% respecto a fechas similares.
Con información de: Clarín

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