La Avenida de Mayo, entre Salta y San José, se llenó de libros de diferentes editoriales, librerías y distribuidores durante la primera Feria de Oportunidad a Cielo Abierto, una propuesta que sacó la literatura a la calle con títulos de distintos géneros y para todas las edades a precios accesibles.
La jornada del sábado tuvo sol, público constante y ventas que sorprendieron a varios libreros. La feria, organizada por el Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires y la Fundación El Libro, reunió 80 editoriales y librerías y se extiende hasta el domingo de 11 a 19, con entrada libre y gratuita.
Según Martín Duarte, librero de Colihue, vino más gente de la que esperaban e incluso vendieron antes del horario de apertura. Señaló que estaban vendiendo mucho infantiles, política e historia y que hay una colección muy importante de clásicos que siempre se vende.
En el stand de El Aleph, Miguel Saldaño contó que el día se prestó para que venga mucha gente y que tienen de todo, ofertas, saldos, todo tipo de literatura y usados. Destacó que el título que más se vendió fue Cita a ciegas, una estrategia de venta que genera intriga.
El juego consiste en un libro envuelto en papel madera, con un cartel que da pistas de qué va la trama, y cuesta 10 mil pesos. Para Saldaño, estas ferias ayudan mucho porque en los últimos años la venta bajó un montón.
En el stand de El Aleph también había dos mesas con juegos de ajedrez. En una de ellas, una abuela jugaba con su nieta a este milenario juego, que no sólo entretiene, sino que ayuda a agudizar el ingenio.
La feria también funcionó como espacio de encuentro familiar. En el puesto de Limonero, una nena de 6 años miraba Un gato como Romeo y le decía a su mamá que ese libro les habían leído en la escuela.
Viviana Cauteruccio, trabajadora de la editorial, confirmó lo que la nena le contaba a su mamá y dijo que trabajan mucho con las escuelas y van a todas las ferias. Afirmó que esta es la primera vez que se hace una feria así en Avenida Mayo y que tocó un día hermoso.
Marcela Schroeder, que llegó desde San Martín, explicó que es muy lectora, que va a todas las ferias y que está asociada a muchas bibliotecas. Cuando se enteró por Instagram, sabía que iba a venir y dijo que le parecía muy buena para los chicos, para que puedan salir un poco de los celulares.
Contó que le gustan mucho las novelas románticas, las históricas y los thrillers, y que compró El secreto de la librera de París en el stand de Cúspide, donde encontró el libro que buscaba.
Vivian Heredia, también trabajadora de Naranjo, dijo que quisiera destacar el armado porque les facilitaron todos los medios y el personal estuvo a disposición de lo que necesitaban.
En VR Editoras, Analía García celebró que la iniciativa permite acercar los libros a otro público. También señaló que están vendiendo mucho las agendas de 2027, pero también novelas, cuentos, libros de inspiración y de todo, y que había gente comprando antes del horario de apertura.
Una joven venezolana, Stefani Trujillo, que vive en Buenos Aires desde hace cuatro años, prefirió una calle abierta: dijo que le gusta que no sea un sitio cerrado sino una calle donde la gente puede andar libremente. Fue a comprar Las chicas Grimerose.
Con información de: Clarín. La feria se extiende hasta el domingo de 11 a 19.

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