El brutal femicidio de Noelia Carolina Romero (30) en Temperley conmocionó al partido de Lomas de Zamora el pasado sábado. Su novio, Tomás Adrián Núñez (30), la secuestró y asesinó a puñaladas en la vivienda de la víctima, para luego intentar quitarse la vida con la misma arma.
Este lunes, Núñez fue indagado en el Hospital Luisa C. de Gandulfo donde permanece internado tras autolesionarse en el cuello y ambas muñecas. El fiscal Jorge Grieco, quien tomó el caso luego de la intervención inicial de su colega Marcela Juan, no pudo avanzar en el interrogatorio porque el acusado se negó a declarar.
Con las pruebas recabadas que lo señalan como principal sospechoso, Grieco solicitó la convalidación de aprehensión en detención del imputado, que fue concedida por el juez Gustavo Gaig, titular del Juzgado de Garantías N° 3 departamental.
Según informó a los investigadores, Núñez es empleado de mantenimiento, aunque no especificó para qué empresa trabaja. Sin embargo, su perfil revela antecedentes preocupantes: contaba con dos denuncias previas al femicidio de Romero.
La primera denuncia fue presentada por una expareja anterior por el delito de violencia de género, quien lo acusó por presuntos maltratos. La segunda, más reciente, fue radicada por la propia Romero dos meses antes de ser asesinada por hurto: Núñez había tomado el teléfono celular de su novia y, sin autorización, se transfirió dinero de ella a una cuenta propia.
Un dato escalofriante del caso es que el propio Núñez se comunicó con el 911 para advertir a la Policía que tenía secuestrada a Noelia y planeaba matarla. El fiscal Grieco trabaja ahora para conseguir esa grabación, que será clave para la investigación.
El sábado por la tarde, personal de la comisaría 3ª de Lomas de Zamora fue alertado del secuestro en curso en una vivienda de calle Lavalle al 1700, a pocas cuadras de las vías del tren Roca. Al arribar al domicilio, los efectivos oyeron gritos desesperados de auxilio desde el interior.
Tras varias horas de negociación infructuosa, los agentes debieron subir a los techos para ingresar por la puerta trasera. Cuando lograron acceder, ya era tarde: Romero presentaba heridas de arma blanca en el tórax y el cuello, y había fallecido. Núñez intentó suicidarse con la misma cuchilla de cocina que utilizó para el crimen, pero no logró su cometido.
El acusado permanece internado en estado estable y fuera de peligro en el hospital Gandulfo, a la espera del alta médica. Los investigadores incautaron la cuchilla utilizada en el crimen como evidencia central del caso.

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