Un tribunal londinense declaró culpable a Clifton George, de 44 años, por el femicidio de Annabel Rook, una activista de 46 años que había dedicado su vida a ayudar a mujeres víctimas de violencia de género. El crimen ocurrió en el barrio de Stoke Newington y conmocionó a la comunidad por la brutalidad del ataque y el perfil de la víctima.
La secuencia del horror comenzó en la madrugada del 17 de junio de 2025. Según la reconstrucción judicial, una discusión entre la pareja derivó en un ataque brutal: George golpeó a Annabel, intentó estrangularla y luego la apuñaló 22 veces. Tras el crimen, prendió fuego a la casa y activó un tanque de gas que provocó una explosión capaz de despertar a toda la calle.
A las 4:57 de la madrugada, la policía recibió llamados por la explosión. Al llegar, encontraron a George en el jardín trasero con heridas graves en el cuello y los brazos, producto de un intento de suicidio. Un oficial se quedó a su lado mientras los paramédicos lo atendían y, con calma, mantuvo una conversación hasta ganarse su confianza.
Fue en ese intercambio donde George reveló que Annabel estaba adentro, pero que había muerto. Cuando le preguntaron cómo lo sabía, respondió sin rodeos: "porque yo la maté". Fue arrestado en ese momento y posteriormente imputado también por incendio intencional con peligro para la vida.
Annabel Rook era cofundadora de MamaSuze, una organización dedicada a ayudar a mujeres víctimas de violencia de género y abuso sexual. Usaba el arte y el teatro como herramientas para ayudar a otras mujeres a reconstruir su autoestima, y también trabajó en campamentos de refugiados y escuelas.
La detective jefa Joanna Yorke, responsable de la investigación, señaló la tragedia particular del caso: "Es una realidad particularmente trágica que Annabel haya sido víctima del mismo tipo de violencia que tan apasionadamente había buscado combatir. Debería haber estado segura en su propia casa".
Los investigadores analizaron una gran cantidad de evidencia: mensajes de texto, notas de voz y los escritos personales que Annabel usaba como diario íntimo. Ese material permitió trazar un cuadro claro del comportamiento controlador de George y el deterioro progresivo de la relación. Las notas revelaron que los intentos recientes de Annabel por terminar el vínculo habían intensificado la agresividad de su pareja.
Peter Rook, padre de la víctima, tomó la palabra tras el veredicto: "Durante el juicio, fue casi insoportable escuchar los años que ella misma sufrió abuso y luego la naturaleza del horrible ataque". Sin embargo, destacó que "hasta el último momento fue increíblemente valiente, tratando de ayudar a otros en lugar de protegerse a sí misma".
El padre subrayó que el legado de Annabel va más allá de su muerte: "Vivió 46 años altruistas en los que dio tanto a tantos. Sabemos que hubiera sido el deseo de Annabel que su vida no quedara definida por su trágica muerte, sino por el rico legado de amor y apoyo a los más vulnerables".
La sentencia se dictará el próximo martes 9 de junio en el mismo Tribunal de la Corona de Snaresbrook. El caso se suma a las estadísticas alarmantes de femicidios en el Reino Unido, donde cada semana mueren dos mujeres a manos de sus parejas o exparejas.

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