Familiares de periodistas asesinados y desaparecidos ocuparon este sábado la Esquina de la Información en Paseo de la Reforma y Bucareli, en Ciudad de México, para instalar un antimonumento que exige justicia ante la persistente impunidad que caracteriza estos crímenes.
La acción, denominada 'Aquí nadie olvida', se desarrolló en el marco del aniversario del asesinato de Manuel Buendía, el reconocido periodista mexicano ejecutado en 1984. Durante la jornada, los manifestantes cerraron los carriles centrales y laterales de una de las avenidas más emblemáticas de la capital mexicana.
El antimonumento busca convertirse en un símbolo de resistencia y memoria colectiva para el gremio periodístico, que en México enfrenta riesgos constantes por ejercer su labor. Desde temprano, los asistentes montaron estructuras y colocaron mantas con los nombres y rostros de periodistas víctimas de la violencia.
La manifestación integró actividades culturales, testimonios de familiares y la colocación de flores y veladoras en honor a las víctimas. La presencia de colegas periodistas reforzó la demanda de justicia y el compromiso de mantener activa la memoria en el espacio público.
México registra uno de los índices más altos de violencia contra periodistas en América Latina. Según organizaciones internacionales, el país se ubica entre los más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo, con decenas de comunicadores asesinados en los últimos años y una tasa de impunidad que supera el 90%.
El reclamo de los manifestantes fue claro: 'no al olvido ni a la impunidad'. La toma de la vía pública por parte de familiares, activistas y periodistas buscó visibilizar una problemática que trasciende las fronteras mexicanas y que resuena en toda la región latinoamericana.
La jornada concluyó con el antimonumento instalado como un recordatorio permanente de la deuda pendiente del Estado mexicano con las víctimas y sus familias, así como un llamado a la sociedad para no permitir que estos crímenes caigan en el olvido.

Comentarios