Una mujer de 44 años fue descubierta mientras realizaba tratamientos estéticos ilegales en un consultorio de Liniers, en Cuzco al 100, a pocas cuadras de la parroquia de San Cayetano.
La investigación comenzó a partir de una denuncia anónima que advertía sobre la realización de prácticas de carácter médico por parte de una mujer que no contaba con las facultades profesionales necesarias. Tras las denuncias, la justicia allanó la sede del centro de belleza.
Tomó intervención la Fiscalía en lo Penal, Contravencional y de Faltas Número 30 del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, a cargo de Diego Espada, junto con la División Delitos Contra la Salud de la Policía de la Ciudad.
El procedimiento se realizó en el consultorio de Cuzco al 100, con orden del juez Ezequiel Martín Quaine, perteneciente al Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas Número 16. El allanamiento se concretó en el local cercano a la parroquia de San Cayetano.
Según fuentes de la investigación, en el lugar se secuestraron elementos y aparatología relacionados con tratamientos consistentes en la aplicación de inyecciones con ácido hialurónico y plasma rico en plaquetas, además de otros medicamentos y documentación. En el inmueble había un ambiente acondicionado para realizar tratamientos estéticos, equipado con una camilla, aparatología e insumos médicos.
Los agentes policiales descubrieron que la mujer promocionaba los servicios estéticos por redes sociales y se presentaba como dermocosmiatra y especialista en el tratamiento de plasma rico en plaquetas. En esas publicaciones ofrecía mejorar la figura y estimular el crecimiento capilar.
Una vez realizado el procedimiento, se confirmó que el consultorio no estaba habilitado para efectuar tratamientos médicos y que la responsable no está registrada en el Registro Único de Profesionales de la Salud ni en el Sistema Integrado de Formación Sanitario Argentino.
Entre los elementos secuestrados había instrumental para punciones y extracción de sangre, agujas hipodérmicas, hojas de bisturí, dispositivos de microneedling, una centrífuga de laboratorio, máquinas para tratamientos corporales, ampollas, ácidos de uso estético y recipientes con residuos patogénicos.
También había ampollas de vidrio de productos magistrales de farmacia, frascos de ácidos en altas graduaciones, desechos patogénicos, una bolsa para mantención de insumos de cadena de frío y en su interior jeringas con plasma, un tubo con plasma y una ampolla de cloruro de calcio al 10%, gran cantidad de jeringas de diversos tipos.
En ese marco, los investigadores se incautaron de recetas en blanco selladas a nombre de un médico, recetarios en blanco, presupuestos de productos médicos, cuadros de diplomas de cursos realizados, guantes, tubos de recolección de sangre al vacío, sellos varios y fichas médicas de pacientes.
La Justicia solicitó el secuestro de todos los elementos hallados y notificar a la mujer por ejercicio ilegal de la medicina. La causa quedó en manos del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, con la intervención de la Policía de la Ciudad.
El procedimiento dejó a la vista la magnitud de los insumos secuestrados, la falta de habilitación del consultorio y la ausencia de registro profesional de la responsable en tratamientos estéticos.

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