El mercado ganadero argentino muestra un giro incipiente: la faena de vacas se acerca a un nivel de equilibrio y la retención de vientres empieza a aparecer, según datos de la campaña de vacunación y de la faena estimada.
Entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026, la inflación fue del 32,7%, mientras el Índice Ponderado de Insumos Ganaderos subió 34%, el ternero de invernada 49% y el novillito en Cañuelas 48%.
En el mismo período, el tipo de cambio efectivo para la carne vacuna subió solo 11%, el gas oil aumentó 70% y el costo de una pradera consociada se elevó 23%.
El precio del novillito en Cañuelas, después de siete meses de retroceso real, se ubica hoy 21% por encima del promedio de 2006-2025, mientras el precio real del ternero resulta 38% más alto que ese promedio.
El ternero de invernada, en dólares libres, cotiza hoy a U$S 4,10 por kilo, unos 70 centavos por debajo de los valores de febrero-marzo, pero muy por encima del promedio de septiembre de los últimos 10 años, de U$S 1,80.
En la Primera Campaña de Vacunación contra la Aftosa 2026, para vacas, se inocularon 20,68 millones de cabezas, unas 318 mil menos que en 2025, un dato que debe leerse con cautela por la recategorización de animales.
La liquidación se terminó y la retención es incipiente, aunque tardará en expresarse en un mayor stock de vacas de cría. Para 2026, una faena estimada de 2,4 millones de vacas sobre un stock inicial de 21,56 millones implica una tasa de extracción de 11,1%, cerca del equilibrio de 11,0%.
En 2025 se faenaron 2,6 millones de vacas sobre un stock inicial de 22,08 millones, con una tasa de extracción de 11,8% y una caída del stock de 560 mil cabezas.
Entre 2015 y 2017, la extracción de vacas se ubicó en 9,5%-9,7% anual y el stock de vientres creció cerca de un millón de cabezas.
Las exportaciones argentinas de carne vacuna alcanzaron en agosto 89 mil toneladas res con hueso, el volumen mensual más alto de los últimos cinco años y solo superado en tres oportunidades en los últimos 20 años.
El precio FOB promedio de la tonelada res con hueso fue de U$S 5.540 en agosto, un 27% más alto que en igual mes del año pasado y un 18% superior en dólares constantes al promedio de 1960-2025.
En los primeros ocho meses, el volumen embarcado fue de 583 mil toneladas, un 8% más que el año pasado, mientras el ingreso de divisas creció 41%.
El crecimiento de embarques, con la faena cayendo, lleva en agosto la participación exportadora al 35% de la producción nacional y reduce el consumo disponible a 41-42 kilogramos per cápita.
En agosto, los embarques a China (32.144 toneladas), Estados Unidos (10.321 toneladas) e Israel (7.359 toneladas) explican el 81% de las exportaciones argentinas.
Con información de: Clarín, Último Momento.

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