El 112° Congreso de la Federación Agraria Argentina se abrió en Rosario con un reclamo que cruzó la agenda rural y llegó de lleno al debate fiscal del conurbano: reducir la carga impositiva sobre el campo y poner fin a las retenciones por ley.
Bajo el lema “Somos voces que transforman. Con historia en la tierra, firmeza en el presente”, el acto inaugural reunió al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro; al intendente de Rosario, Pablo Javkin; al secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sergio Iraeta, y al presidente del INTA, Nicolás Bronzovich.
También estuvieron los presidentes de CRA, Carlos Castagnani, y de Coninagro, Lucas Magnano; el presidente de la mutual Federada 25 de junio, José Luis Pivetta; el de AFAD, Darío Marinozzi; el de CAFER, Roberto Frigo; la diputada nacional Mónica Fein; el ministro de Producción de Santa Fe, Gustavo Puccini; y la presidenta de la Cámara de Diputados de Santa Fe, Clara García.
Tras la bendición del congreso a cargo del padre Jorge Poggetti y la proyección de un video sobre el accionar gremial, Andrea Sarnari, presidente de FAA, dio la bienvenida y marcó el tono: la entidad no habla de un campo abstracto, sino de familias, comunidades, caminos rurales, conectividad, infraestructura, seguridad, educación y desarrollo.
“Defender al productor no es solamente hablar del precio o del mercado, es defender las condiciones que hacen posible que una familia pueda producir y vivir dignamente en el territorio”, sostuvo la dirigente.
“Nuestro primer reclamo es muy concreto: necesitamos políticas públicas que contemplen la realidad y la escala de los productores. No pedimos privilegios. Necesitamos condiciones para producir, con reglas claras y previsibles. Queremos planificar y necesitamos rentabilidad”, afirmó Sarnari, en una definición que pone en el centro la escala de los productores y la necesidad de producir con reglas claras.
En materia de retenciones y presión impositiva, la dirigente sostuvo que las medidas transitorias sin poner fin a las retenciones no alcanzan: “Hemos logrado que una parte se entienda y se tome una medida que alivió un poco; pero es necesario que tengan un fin, que sea por ley del Congreso y que no vuelvan más”. Añadió que las retenciones son “el peor de los impuestos, regresivo, distorsivo y de uso discrecional”, y pidió una reforma tributaria integral que contemple la redistribución de recursos para una agenda de desarrollo que incluya a pequeños y medianos productores.
El congreso también dejó un mensaje que resuena en el Gran Buenos Aires: la presión fiscal sobre el campo no es solo un problema del interior productivo, sino una discusión sobre cómo se distribuyen los recursos y qué parte termina sosteniendo al conurbano. En ese marco, la FAA reclamó más cooperativismo, no menos, porque las cooperativas generan arraigo, puestos de trabajo y mejores condiciones para quienes tienen escalas menores.
Sobre la nueva legislación de semillas, Sarnari señaló que la FAA va a defender “un sistema equilibrado, que permita la innovación y al mismo tiempo contemple los derechos de los productores”. La dirigente remarcó que trabajaron para buscar una alternativa legislativa que contemple la realidad del productor argentino, en un debate que combina innovación, derechos y escala productiva.
Con información de: Clarín.

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