El Mercado San Cristóbal, el más antiguo de la Ciudad de Buenos Aires con 144 años de historia, está en el centro de una polémica expropiación. El gobierno porteño presentó un proyecto de ley en la Legislatura para declararlo de "utilidad pública" y avanzar con la construcción de la estación Chile de la futura Línea F de subtes.
El mercado, ubicado en el cruce de las avenidas Independencia y Entre Ríos en Monserrat, es una de las doce propiedades que el Ministerio de Movilidad e Infraestructura busca expropiar para el proyecto. El Banco Ciudad será el encargado de tasar el valor de la propiedad, como ocurre habitualmente en este tipo de intervenciones.
El proyecto contempla que el remanente de superficie no utilizado para la estación se destine a infraestructura social, educativa, deportiva o cultural, entre otros usos públicos. La estación seguiría el modelo de la Línea H, con escaleras que ingresan desde la línea municipal hacia el interior de las parcelas, evitando ocupar las veredas como en las líneas más antiguas.
La noticia cayó como una bomba en un mercado que ya atraviesa una crisis profunda. Funciona como un consorcio privado con múltiples propietarios, pero enfrenta un panorama complejo: feriantes históricos conviven con supuestos dueños sin títulos, una administración cuestionada y un conflicto judicial que llegó a la Justicia nacional, el Ministerio Público Fiscal porteño y la Defensoría del Pueblo.
Autoridades de la Comuna 3 vienen monitoreando la situación. El mercado opera con funcionamiento muy limitado: solo los locales periféricos sobre las avenidas están a pleno. La puerta principal sobre Entre Ríos permanece tapiada, y la lateral sobre Independencia —originalmente para carga y descarga— abre recién después del mediodía.
Julieta Pérez, miembro de la junta comunal, explicó que la Agencia Gubernamental de Control (AGC) clausuró el mercado en 2024 y recién hace semanas lo rehabilitó parcialmente. "No tiene venta de frutas, verduras ni carnes. Dejó de ser lo que era en su origen. Cuando se inauguró el mercado 'moderno' en 1945, llegó a haber 140 puesteros", detalló. Además, confirmó que la administración tiene vencido su certificado para operar desde 2024.
La situación es tan tensa que Clarín comprobó el nivel de violencia que se ejerce en el lugar: cronista y fotógrafo fueron amenazados por gente de la administración. Ningún comerciante accedió a hablar con su identidad revelada, salvo Pérez en su rol de funcionaria pública.
A la violencia y el vacío administrativo se suman problemas de titularidad: herencias vacantes, desinterés o desconocimiento de herederos para realizar sucesiones. Muchos propietarios añosos, cansados de una confrontación que se tornó violenta, ven la expropiación como una forma de cerrar un ciclo.
La Ciudad de Buenos Aires llegó a tener más de 200 mercados de abasto. El de San Telmo es el ejemplo más visible de la transformación: hoy quedan solo un puñado de puestos originales, convertido en atractivo turístico. San Cristóbal, fundado en 1882, parece encaminarse a un destino distinto: dar paso a la infraestructura del subte que conectará el sur porteño con el norte.
Con información de: Clarín

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