La empresa estatal Nucleoeléctrica (NASA) protagoniza un nuevo escándalo por gastos millonarios que quedaron al descubierto en el informe que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó ante la Cámara de Diputados. El documento de 1.900 páginas revela consumos en free shops, hoteles de lujo, peluquerías, negocios de ropa en el extranjero, discotecas y restaurantes internacionales.
Lo más llamativo del informe es que de la cuenta corporativa se realizaron extracciones en efectivo por más de 50 millones de pesos, tanto en el exterior como en el país. Algunas de estas extracciones se hicieron directamente en dólares, según consta en el documento de 58 páginas que detalla todos los movimientos de la cuenta 4338402.
Las transacciones corresponden al período en que Damien Reidel, ex asesor y hombre de confianza del presidente Milei, se desempeñó al frente de NASA. El período abarca desde marzo de 2025 a febrero de 2026, aunque el informe no identifica específicamente quién realizó cada gasto. Reidel abandonó la compañía estatal tras varias denuncias por presuntos sobreprecios en licitaciones de servicios de limpieza en centrales nucleares.
Entre los gastos más frecuentes se destacan las compras en free shops. Solo en el aeropuerto de Ezeiza se registraron 35 consumos por un total de US$ 4.425. Pero la tarjeta corporativa también se usó en aeropuertos internacionales: hay gastos en Corea del Sur por US$ 256 el 16 de agosto de 2025, y ese mismo día otro consumo en el free shop Heinmann por US$ 133,69, que opera en aeropuertos de Alemania, Austria e Italia.
El rubro textil también aparece en el listado de gastos. Se registraron compras en la tienda de ropa económica Primark en Madrid por 178 dólares en dos operaciones, y gastos por US$ 184 en la tienda Decathlon de esa ciudad el 7 de octubre de 2025.
El informe salió a la luz tras un pedido de acceso a la información de la diputada de Unión por la Patria Florencia Carignano. Este escándalo se suma a las críticas que recibe el gobierno de Milei por el manejo de las empresas estatales, en un contexto donde se predica el ajuste y la austeridad para el resto del Estado.
La revelación de estos gastos genera nuevas dudas sobre los controles internos en las empresas públicas y plantea interrogantes sobre la supervisión de las tarjetas corporativas en organismos estratégicos como Nucleoeléctrica, responsable de la política nuclear del país.

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