Tras más de 30 horas de angustia, la Policía de la Ciudad encontró anoche sano y salvo a Román Coronel, el joven de 18 años que había desaparecido el lunes al mediodía desde su casa en Caballito. El hallazgo se produjo cerca de las 23 del martes en un hotel ubicado en Cabildo y Quesada, en el barrio de Belgrano, tras un rastrillaje policial por la zona norte de la Ciudad.
Según confirmaron fuentes del caso, el joven se había hospedado por voluntad propia y no fue víctima de ningún delito. En sus primeras declaraciones ante los efectivos, Román habría manifestado que su intención era independizarse de su familia, lo que explicaría la decisión abrupta de abandonar el hogar paterno llevándose los ahorros.
El episodio comenzó el lunes por la mañana, cuando Carolina, la madre del joven, se fue a trabajar dejándolo solo en la vivienda familiar. Cerca de las 10, el padre intentó comunicarse con él sin obtener respuesta. Al regresar a la casa, Carolina constató que Román no estaba y que su habitación se encontraba revuelta. Faltaba una valija con ropa y zapatillas, pero lo más alarmante fue el descubrimiento en su propia habitación: de la caja fuerte habían desaparecido 10 mil dólares en efectivo, los ahorros que la familia guardaba.
"La valija era mía, la sacó de mi placard. Pero estaba todo impecable en mi habitación, incluso los placares cerrados. El cuarto estaba como yo lo había dejado", relató Carolina en diálogo con medios porteños. La mujer también confirmó que las cámaras de seguridad del edificio no registraron el ingreso de ninguna persona ajena, lo que descartó desde el inicio la posibilidad de un robo o secuestro.
Federico, el padre de Román, se mostró desconcertado por el accionar de su hijo: "Me sorprende mucho que agarre la valija y se lleve todo, la verdad no lo veía venir para nada". Según el testimonio de ambos padres, el joven tomó un auto de aplicación poco antes del mediodía del lunes, llevando consigo una valija con ropa, una mochila negra y el dinero en efectivo.
Los investigadores trabajaron durante todo el martes siguiendo el rastro del viaje en la aplicación de transporte y cruzando datos con registros de alojamientos en la Ciudad. El operativo se concentró en la zona norte, donde finalmente dieron con el hotel en el que Román se había registrado. Al momento de ser localizado, el joven se encontraba en buen estado de salud y colaboró con las autoridades.
El caso generó gran conmoción en el barrio de Caballito, donde vecinos y conocidos de la familia se movilizaron en redes sociales para difundir la búsqueda. La desaparición de un joven mayor de edad con una suma importante de dinero activó los protocolos de búsqueda de personas de la Policía de la Ciudad, que trabajó en coordinación con la familia durante las horas críticas.
Ahora, con Román de regreso con su familia, quedan por delante las conversaciones sobre los motivos que lo llevaron a tomar esta decisión. Según trascendió, el joven manifestó su deseo de vivir de manera independiente, aunque las circunstancias de su partida —sin aviso previo y llevándose los ahorros familiares— generaron un quiebre que la familia deberá procesar en los próximos días.
El episodio pone en evidencia las tensiones que pueden surgir en el paso a la adultez, especialmente en contextos donde la independencia económica se vuelve un tema central. Para muchos jóvenes porteños, el costo de vida en la Ciudad y la dificultad para acceder a una vivienda propia convierten la emancipación en un proceso complejo y, en ocasiones, conflictivo.

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