El encargado del edificio de Juncal y Uruguay donde vivió el matrimonio Kirchner se desdijo este jueves en el juicio de los cuadernos y negó rotundamente haber visto bolsos y valijas en manos del fallecido ex secretario Daniel Muñoz. La retractación contradice su declaración de 2018 ante el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli.
Julio César Silva, quien trabaja en el edificio desde 1989, admitió ante el juez Germán Castelli del Tribunal Oral Federal 7 que pudo haber cometido un delito al firmar una declaración con la que no estaba de acuerdo. "Eso yo no lo dije", aseguró cuando le leyeron el fragmento donde había afirmado ver movimientos de equipaje con frecuencia semanal.
El testimonio original de Silva había sido clave en la investigación, ya que describía que entre 2007 y 2010 había observado a Muñoz ingresar al departamento del quinto piso con "dos o tres personas" portando bolsos y valijas. Sin embargo, este jueves cambió su versión y sostuvo que el ex secretario de Néstor Kirchner "siempre andaba con un portafolio y a veces andaba con un bolsito de mano".
El encargado reveló las presiones que sufrió durante su declaración de 2018. "Me recordaron que tenía dos hijas y tenía que declarar todo lo que sabía", contó. Describió un interrogatorio donde "uno entraba y el otro salía" y admitió: "Ahí es donde cometí un delito y lo acepto que firmé pero no estaba de acuerdo ni lo leí".
Las consecuencias de su testimonio original fueron devastadoras para Silva y su familia. Tras la declaración, sufrió hostigamiento en el barrio donde "iban a insultarme al edificio, hijo de mil puta me decían, vos debés ser otro chorro como ella me decían". El encargado confesó que "lo pasó muy mal" junto a toda su familia.
Silva detalló que Muñoz "tenía llave del piso" de la familia presidencial y podía ingresar tanto por Juncal como por Uruguay. El ex secretario había conseguido trabajo para las dos hijas del encargado en sendos ministerios, empleos que mantuvieron hasta la llegada de Mauricio Macri a la presidencia.
El edificio de Uruguay 1306 en Recoleta fue residencia de los Kirchner hasta un mes después de que Néstor asumiera la presidencia. Cristina Kirchner regresó al departamento cuando dejó su cargo como vicepresidenta. Silva aclaró que "no era encargado de Cristina Kirchner o Néstor Kirchner, soy encargado del edificio" y nunca tuvo llave del departamento del quinto piso.
Este no es el primer juicio donde Silva testifica sobre los inquilinos presidenciales. En noviembre de 2021 declaró en la causa Vialidad, donde finalmente se condenó a Cristina Kirchner a seis años de prisión por administración fraudulenta, pena que le valió el actual arresto domiciliario y el decomiso de sus bienes.
El caso de los cuadernos investiga un presunto esquema de coimas durante los gobiernos kirchneristas, donde Daniel Muñoz habría actuado como operador financiero. La retractación del encargado representa un golpe significativo para la acusación, que buscaba probar el traslado de dinero ilícito al departamento porteño.

Comentarios