En Buenos Aires, la FotoGalería Sara Facio del Teatro San Martín presenta la primera exhibición del fotógrafo Andrés Wertheim, una muestra que cruza obras de museos con visitantes contemporáneos.
La exposición Los espíritus del museo parte de una pregunta: ¿quiénes son los fantasmas que habitan los museos, los personajes de siglos pasados o los espectadores del siglo XXI?
Con doble exposición en cámara y sin edición digital, Wertheim superpone figuras de pinturas con personas reales, generando escenas donde pasado y presente comparten el mismo espacio visual.
La muestra reúne unas 20 fotografías en formato mediano, aunque predominan las de mayor tamaño; la serie completa consta de 40 imágenes. Los personajes incluyen seres monstruosos, dioses, ángeles, trabajadores, milicianos y hasta un ataque asesino en curso con un testigo contemporáneo.
Entre las obras que dialogan con los visitantes figuran piezas de Quinquela Martín y Berni, además de instituciones como Malba, Bellas Artes, Louvre y Prado. La puesta incluye obras de instituciones europeas, estadounidenses y argentinas.
Los fotogramas fueron tomados en ciudades como Praga, Múnich, Portland, Viena, Ámsterdam, París, Madrid, Frankfurt y Buenos Aires. La localía tiene peso con cuatro obras de firmas como Quinquela Martín y Berni.
Wertheim, también curador de la muestra, contó que en 1984 conoció a Horacio Coppola en el mismo edificio, una experiencia que influyó en su manera de entender la fotografía. La serie ya recorrió espacios de Buenos Aires y La Plata, el Museo de Tigre y países como Corea, Francia, Alemania, China, Rusia y Estados Unidos.
El director del espacio, Claudio Larrea, anunció que para la 22.ª edición de la Noche de los Museos, el sábado 14 de noviembre, habrá una exhibición póstuma de Alicia D’Amico, la primera suya en ese lugar y el cierre del cronograma anual.
Además, en el hall del entrepiso hay un homenaje al director teatral Jorge Lavelle con fotografías de las seis obras que realizó en el teatro anfitrión. La propuesta invita a mirar el museo no como un mausoleo, sino como un espacio lúdico y cercano.
Para los más jóvenes, algunas imágenes pueden remitir al videoclip The Fate of Ophelia, de Taylor Swift, por la dinámica que transmite. Ambas puestas apelan a las artes visuales como escenario para derribar la idea de museo como mausoleo.
El criterio de selección buscó un recorrido donde el espectador pudiese leer el mensaje de la serie con fluidez desde ambos lados de la sala. Wertheim explicó que los visitantes se acercan a comentarle detalles y sensaciones, y que cada uno ve algo distinto desde su mundo propio.

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