El empleo asalariado privado registró una pérdida de 197.359 puestos durante los primeros 16 meses de la gestión de Javier Milei, según datos oficiales de la Secretaría de Trabajo. Los trabajadores pasaron de 6.385.764 en noviembre de 2023 a 6.188.405 en marzo de 2026.
La industria manufacturera fue el sector más castigado, con una caída de 78.181 empleos, alcanzando niveles que no se veían desde agosto de 2022. Esta contracción afectó principalmente a empresas medianas y grandes del área metropolitana, donde se concentra el 60% de la actividad industrial del país.
En el Gran Buenos Aires, la pérdida de empleos industriales impactó especialmente en los partidos de San Martín, Tres de Febrero y La Matanza, tradicionales polos fabriles que albergan empresas metalúrgicas, textiles y alimentarias. El sector de la construcción también mostró retrocesos significativos en toda la región metropolitana.
Paralelamente, el sector público redujo 119.183 empleos, pasando de 3.484.305 a 3.365.122 trabajadores. Sin embargo, la magnitud de la pérdida privada fue mayor por el volumen de personas involucradas y su concentración en actividades productivas clave.
Un fenómeno destacado fue el crecimiento del monotributo, que aumentó en 163.542 aportantes (de 2.037.762 a 2.200.304). Este incremento refleja tanto el pasaje forzoso de empleados en relación de dependencia hacia formas de trabajo independiente como la búsqueda de alternativas laborales ante la contracción del empleo formal.
El informe oficial señala que desde septiembre de 2023 el empleo asalariado formal muestra "una tendencia descendente". La caída fue "particularmente pronunciada durante el primer trimestre de 2024", se moderó hacia la segunda mitad del año, pero retomó una trayectoria contractiva desde junio de 2025.
Durante los últimos 10 meses, desde junio de 2025 hasta marzo de 2026, el empleo privado registrado se contrajo a un ritmo promedio mensual del -0,2%, intensificándose en el primer trimestre de este año.
El comportamiento sectorial mostró una marcada heterogeneidad. Los únicos sectores que expandieron personal fueron los vinculados a la producción primaria: minería, pesca y agropecuario. Sin embargo, estos representan apenas el 7% del empleo total.
En contraposición, los cuatro sectores con caídas relevantes -industria, transporte, comercio e intermediación financiera- concentran el 49% de la masa asalariada formal y tienen fuerte presencia en Ciudad de Buenos Aires y el conurbano.
El empleo en casas particulares también se redujo, pasando de 464.504 a 441.854 trabajadores, una pérdida de 22.650 puestos que afecta principalmente a familias de clase media del área metropolitana que debieron prescindir de personal doméstico por la crisis económica.

Comentarios