Elina Costantini, de 34 años, reveló que comenzó a caminar por la calle acompañada por un guardia de seguridad después de recibir amenazas de muerte que también alcanzaron a su familia.
La esposa del empresario Eduardo Costantini y curadora de “Viva Frida” en el MALBA habló en El Diario de Mariana.
“Yo hasta hace poco... me han amenazado de muerte”, contó Elina en comunicación con el programa. Luego detalló que las intimidaciones apuntaron a ella, al hijo que espera y a su hija.
En junio de este año, la modelo compartió en Instagram que espera su segundo hijo con el creador de Nordelta.
En enero de 2025, la pareja recibió a su primogénita, Kahlo.
“Tengo que andar siempre con seguridad, como verán. Es un maltrato constante todo el tiempo hacia una mujer que es trabajadora, a quien no le gusta hablar de sí misma, que no le hace daño a nadie y que solamente está acompañando a su marido”, concluyó con tristeza.
La medida de seguridad llegó en medio de un nuevo capítulo de la controversia entre Eduardo Costantini y su exesposa María Teresa.
La pareja estuvo casada durante más de treinta años y juntos tuvieron cinco hijos.
El conflicto comenzó cuando la cineasta dio a conocer este año que su exmarido solicitó anular su matrimonio y que dejara de usar su apellido. Ante el requerimiento, María Teresa lo rechazó alegando que gran parte de su trayectoria la forjó bajo el apellido de su exesposo y padre de sus hijos.
A eso se sumó recientemente la versión de que el empresario pidió la exhumación de los restos de los padres de su exesposa, que descansan en las parcelas de Jardín de Paz pertenecientes a la familia Costantini.
El episodio se dio a conocer el domingo 18 de octubre, cuando María Teresa difundió en su cuenta oficial de Instagram una carta titulada “El jardín no tiene paz”.
“Papá murió el 6 de enero de 1994, a los 77 años. Fue él quien le consiguió el primer trabajo a Eduardo cuando nos casamos y nos dio parte del dinero junto a su hermana y mi abuela para comprar nuestro primer departamento. Nadie se hace solo”, empezó escribiendo la cineasta.
Según la versión de María Teresa, la solicitud de retirar los restos de sus padres le llegó mediante un intermediario y la tomó por sorpresa. Cuando quiso saber por qué su exmarido pretendía trasladarlos, la explicación que recibió fue la falta de espacio en las parcelas.
“El Eduardo que muchos conocimos fue un hombre bueno. Ese hombre acompañó a mamá hasta su morada final. No sé en qué momento se fue”, sostuvo.
Por su parte, Eduardo desmintió el reclamo en una nota que brindó a principios de esta semana. Según trascendió, el empresario reconoció que la conversación había tenido lugar, pero aseguró que lo consultó con sus hijos y que ellos se opusieron. Por lo tanto, la determinación que finalmente tomó fue la de adquirir más espacio en el cementerio.

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