El sector de electrodomésticos atraviesa una profunda reestructuración que ya se siente en las calles porteñas y del conurbano. En los últimos seis meses, las principales cadenas cerraron 20 locales en el AMBA y el Interior, marcando un cambio de paradigma en un rubro históricamente dependiente de la presencia física.
La transformación responde a una ecuación económica que ya no cierra: costos en alza, márgenes más acotados y el crecimiento exponencial de la venta online, que representa entre 30% y 40% del total según cada empresa. Un dato que refleja cómo los hábitos de consumo porteño se alinearon con estándares mundiales.
El reciente Hot Sale confirmó esta tendencia. Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, notebooks, celulares y televisores lideraron las ventas digitales. Una cadena reportó un pico histórico de visitas a su sitio web, con aumentos del 22% respecto al Hot Sale anterior y 44% frente al Cyber Monday de 2025.
Frávega cerró tres espacios en noviembre: uno en Pergamino por no renovar el alquiler, otro en Temperley porque tenía un local a solo 10 cuadras, y un tercero en Villa Ballester donde la venta no cubría los costos operativos. La estrategia apunta a locales modernos que convivan con el mundo digital.
Más dramático fue el caso de On City, que cerró 11 locales en lo que va de 2026. Entre los más emblemáticos figuran el de la esquina de Avenida Cabildo y Olazábal en Belgrano, y los de Santa Fe y Callao, y Santa Fe y Pueyrredón. También bajaron las persianas en San Justo, Liniers, Villa del Parque, Quilmes y Parque Chacabuco.
La firma, manejada por EM SRL y que en 2024 se quedó con 200 tiendas de Musimundo, explicó que es parte de un proceso de readecuación para "atender más clientes y mejor, invirtiendo más en el servicio en lugar de en alquileres altos".
En Belgrano, a tres cuadras del On City cerrado, otro local de Megatone.net también exhibe cartel de alquiler sobre Avenida Cabildo, junto al histórico espacio de Garbarino que sigue con las persianas bajas tras la desaparición de la cadena.
Más allá de la demanda débil, los empresarios señalan que la presión creciente de alquileres y tarifas, sumada a una morosidad que trepó al 40% según EcoGo, los obliga a revisar ubicaciones. Ya no resulta útil tener presencia en todas las plazas y priorizan locaciones estratégicas.
Según NielsenIQ, enero y febrero mostraron una contracción del 1,5% en unidades vendidas, mientras la facturación aumentó 1% por ajustes de precios del 2% promedio. El Indec difundirá esta semana los datos oficiales del primer trimestre, que serán clave para entender el rumbo del sector en un año donde el comercio electrónico consolida su protagonismo en el AMBA.

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