Los precios del petróleo subieron con fuerza este lunes en los mercados asiáticos después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazara una propuesta de Irán para establecer una tregua de siete días y reabrir el estrecho de Ormuz. La decisión elevó la tensión en una de las principales rutas marítimas para el transporte de hidrocarburos y volvió a presionar las cotizaciones internacionales.
El Brent avanzó 3,1% hasta los 107,51 dólares por barril, mientras el WTI subió 2,1% hasta los 94,32 dólares. Los valores habían retrocedido cuando se conoció la iniciativa iraní, pero el rechazo de Washington impulsó nuevamente las cotizaciones en el inicio de la sesión asiática.
La propuesta de Irán, presentada la semana pasada ante la ONU, contemplaba un plazo de siete días para recuperar la circulación normal por Ormuz y establecer después una nueva ronda de conversaciones con Washington. Teherán transmitió el plan a Estados Unidos a través de Qatar y lo vinculó con el levantamiento del bloqueo naval contra los puertos iraníes, la suspensión de sanciones sobre las ventas de petróleo, la liberación de activos congelados y un alto el fuego regional.
El canciller iraní, Abbas Araqchi, explicó que los primeros pasos podían completarse en cuatro o cinco días y que el estrecho quedaría abierto el sexto día. “El calendario de siete días comenzará tan pronto como Estados Unidos acepte este plan”, afirmó. El séptimo día, según el plan, comenzaría una nueva ronda de conversaciones con Washington.
Donald Trump rechazó la propuesta y sostuvo que las condiciones planteadas por Teherán no satisfacen sus objetivos. “Quieren llegar a un acuerdo, y creo que está bien. A mí también me gustaría llegar a un acuerdo. Pero ese acuerdo no sería aceptable”, declaró el sábado. También reclamó que Irán abra el estrecho y sostuvo que el país no puede continuar obteniendo ingresos mientras permanece vigente la presión de Washington.
Pese al rechazo, el presidente estadounidense dejó abierta la posibilidad de nuevos contactos y afirmó que espera que las conversaciones con Irán se reanuden esta semana. Washington y Teherán mantienen diferencias sobre las condiciones para terminar el conflicto y normalizar el transporte marítimo, en un escenario donde el estrecho de Ormuz sigue siendo el punto central de la disputa.
Araqchi insistió en que Teherán no modificará los términos que presentó: “No aceptamos la coerción, las amenazas ni la intimidación”. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, también cuestionó avanzar rápidamente hacia un entendimiento: “No tenemos confianza en la parte estadounidense y no sabemos sobre qué base se puede alcanzar un entendimiento”.
El tráfico marítimo se redujo de forma drástica desde el comienzo de la guerra en Oriente Medio a finales de febrero. Durante un fin de semana reciente, apenas 17 buques vinculados al transporte de materias primas atravesaron el estrecho, frente a los 37 de la semana anterior y a un promedio previo al conflicto de unos 125 barcos diarios.
La situación se agravó por el bloqueo del estrecho de Bab el Mandeb por parte de los hutíes proiraníes de Yemen, que impidieron el tránsito de petróleo de Arabia Saudita. La reducción del tráfico por estas rutas mantiene la presión sobre el suministro internacional de crudo y sobre los precios de los combustibles.
En Estados Unidos, Trump afirmó que está considerando “muy seriamente” prohibir las exportaciones estadounidenses de diésel, en un contexto de interrupciones vinculadas con los conflictos en Oriente Medio y Europa. Los precios del diésel en Estados Unidos alcanzaron recientemente niveles récord mientras el mercado petrolero permanece atento.
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