La Universidad de Buenos Aires vivió una jornada histórica este viernes cuando distinguió a Carlos Alberto 'El Indio' Solari como Doctor Honoris Causa, en una ceremonia que comenzó con la solemnidad académica tradicional y terminó en una verdadera fiesta ricotera en pleno corazón de la Ciudad.
El acto se realizó en el Aula Magna de la Facultad de Medicina, ubicada en la histórica Manzana de las Luces, y fue transmitido en vivo hacia una pantalla gigante en Plaza Houssay, donde centenares de universitarios siguieron la ceremonia desde afuera. La ausencia física del exlíder de Los Redondos por sus conocidos problemas de salud no opacó la emoción del momento.
"Hola, habla el Indio. Quería por este medio agradecerles, tanto al rectorado como a todos aquellos que han tenido que ver e impulsaron esta distinción", comenzó Solari en un audio enviado especialmente para la ocasión. "Distinción que a mí me pone muy feliz. Bueno, le agradezco a la Universidad de Buenos Aires, y a aquellos que les parece bien que yo merezca esa distinción", agregó el músico.
La ceremonia estuvo presidida por el rector Ricardo Gelpi y el vicerrector Emiliano Yacobitti, quien realizó el elogio académico. En su discurso, definió al Indio como "un artista que hizo de la originalidad una ética; que construyó uno de los lazos más intensos entre un músico y su comunidad que registre la historia cultural del país".
"Hoy la UBA le otorga su Doctorado Honoris Causa. No porque sus letras hayan entrado a las aulas, sino porque la universidad, cuando está a la altura de sí misma, reconoce que el pensamiento crítico no tiene un solo formato. Que la poesía puede vivir en un recital de cincuenta mil personas", destacó Yacobitti en su intervención.
Gaspar Benegas, guitarrista de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado -última banda del Indio-, recibió el diploma y la medalla en nombre del artista. Pero lo que siguió transformó por completo el clima del acto: junto a un octeto de cuerdas, Benegas interpretó de manera acústica diez canciones que pusieron una buena dosis del ritual ricotero en el ámbito universitario.
El repertorio incluyó clásicos como "El tesoro de los inocentes", "La murga de la virgencita", "Había una vez" y "Salando las heridas". Pero el momento más emocionante llegó cuando sonaron los primeros acordes de "Yo caníbal", acompañados por imágenes del Indio grabadas previamente. El auditorio estalló y la formalidad académica se reconvirtió en un pogo ricotero en pleno Aula Magna.
La insistencia del público que colmó el recinto hizo que los músicos decidieran realizar algunos bises. Así desfilaron "Juguetes perdidos" y "Ji Ji Ji", que provocaron el festejo tanto adentro como en Plaza Houssay, donde los estudiantes cantaron a coro desde la calle.
La decisión de otorgar el Doctorado Honoris Causa a Solari había sido tomada en diciembre del año pasado por el Consejo Superior de la Universidad, en reconocimiento a su "destacada trayectoria y su aporte fundamental a la cultura popular" a lo largo de más de cinco décadas de carrera artística.

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