El Tesoro Nacional logró acumular USD 2.300 millones en depósitos en moneda extranjera durante la última semana, una cifra que representa más de la mitad del vencimiento de deuda de USD 4.300 millones programado para julio. Este salto en las reservas del Gobierno refleja una estrategia financiera más amplia para asegurar el cumplimiento de los compromisos externos.
Según datos oficiales al 21 de mayo, los depósitos del Tesoro en el Banco Central alcanzaron USD 2.388 millones, equivalentes a 3,3 billones de pesos. El incremento fue vertiginoso: el 15 de mayo el saldo era de apenas USD 727 millones y tres días después ya superaba los USD 2.388 millones, acompañado por una reducción de $2,42 billones en la cuenta en pesos.
Esta operación sugiere una compra masiva de divisas por parte del Ministerio de Economía, en línea con la necesidad de fortalecer la posición en dólares del Tesoro. Para los analistas porteños que siguen de cerca las finanzas públicas, este movimiento representa un paso crucial hacia el cumplimiento de las obligaciones externas sin recurrir a emisión monetaria.
El plan financiero del Gobierno para julio no se limita a estos depósitos. El Staff Report del FMI reveló que este año se concretarán garantías con instituciones internacionales por USD 3.000 millones, cifra que posteriormente ascenderá a USD 4.000 millones. Además, se prevé la colocación de bonos en dólares en el mercado local por hasta USD 5.000 millones y la venta de activos por USD 2.000 millones.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, confirmó la semana pasada que el Banco Mundial y la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) otorgarán una garantía por USD 2.000 millones. La Argentina también emitirá préstamos con garantías del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial, MIGA y potencialmente el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
El aumento en los depósitos se produjo antes de una transferencia de utilidades por $24,4 billones del Banco Central al Tesoro, ingresada el jueves 21 de mayo. El ministro Luis Caputo afirmó que estos fondos permitirán reducir la deuda bruta de Economía con el BCRA y sanear el balance de la autoridad monetaria.
Sin embargo, voces del sector privado advirtieron que el Tesoro solo podría usar $6 billones para adquirir dólares y afrontar vencimientos de deuda externa, ya que destinar los recursos a otros fines implicaría emisión monetaria. El economista jefe de EcoAnalytics, Santiago Casas, describió el giro de utilidades como un "mecanismo de financiamiento monetario al Tesoro Nacional", señalando la contradicción con las críticas pasadas del Gobierno a este instrumento.
Para los mercados porteños y los inversores del AMBA, el cumplimiento exitoso del vencimiento de julio será una prueba clave de la capacidad de pago del país y podría allanar el camino para el retorno a los mercados internacionales de capitales. La combinación de reservas acumuladas, garantías internacionales y emisiones locales configura un esquema financiero que busca evitar el default y mantener la confianza de los acreedores.

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