El Gobierno nacional busca reactivar la construcción y generar empleo a través de la privatización de 9.000 kilómetros de rutas nacionales, que representan casi una cuarta parte de la red vial del país. La iniciativa llega después de 30 meses de parate en la obra pública y un ajuste equivalente a 7.400 millones de dólares.
Según datos del sector de la construcción, alrededor del 70% de las rutas nacionales se encuentran en "regular o mal estado", una situación que el Gobierno pretende revertir mediante concesiones privadas que combinen rehabilitación de infraestructura existente con nuevas inversiones.
El proceso ya comenzó con la Etapa I de la Red Federal de Concesiones viales, que abarca 741 kilómetros en las rutas 12, 14, 117, 135, A-035 y la 174 (Puente Rosario-Victoria). El grupo José Cartellone, a través de Autovía del Mercosur S.A., ya rehabilitó 203 kilómetros entre Zárate y Gualeguaychú, permitiendo el cobro de nuevas tarifas de peaje.
Para los próximos meses, la Dirección Nacional de Vialidad avanzará con las adjudicaciones de la Etapa II, que incluye el "Tramo Sur - Atlántico - Acceso Sur" por 1.325 kilómetros. Este paquete comprende tramos estratégicos para el AMBA como las rutas nacionales 3 hasta Bahía Blanca, RN 205 hasta Bolívar, RN 226 hasta Mar del Plata, y las autopistas Ezeiza-Cañuelas, Riccheri y Newbery.
Las constructoras Concret Nor, Marcalba, Pose y Coarco serán las concesionarias de estos tramos clave para la conectividad del Gran Buenos Aires con el interior bonaerense. Además, se otorgará el "Tramo Pampa" de la RN 5 desde Luján hasta Santa Rosa, La Pampa, por 546 kilómetros, a Construcciones Electromecánicas del Oeste.
La Etapa III, dividida en dos licitaciones, abarcará los restantes 6.420 kilómetros con adjudicaciones esperadas para julio y agosto. Incluye rutas estratégicas como la RN 7 y 35 hacia Córdoba y San Luis, y la RN 9 hacia Santa Fe, fundamentales para el comercio desde el puerto de Buenos Aires.
Ricardo Delgado, presidente de Analytica Consultora, advirtió que aunque "es importante esta inversión en rutas, no va a cambiar la lógica de la construcción ni la obra pública tradicional". Sin embargo, destacó el efecto multiplicador del empleo en construcción, que genera entre 3 y 4 puestos indirectos por cada directo.
El último informe oficial de Vialidad de 2024 confirmó que más del 50% de las rutas nacionales no estaban en buenas condiciones, evidenciando la urgencia de estas inversiones para mantener la competitividad logística del país.

Comentarios