El dólar mayorista volvió a operar con ganancias este lunes y alcanzó los $1.446,50, marcando su precio más alto desde el 4 de febrero. La divisa ganó seis pesos o 0,4% en la jornada, acumulando en junio un alza de 38,50 pesos o 2,7%.
Para los vecinos de Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, esta suba se traduce directamente en mayor presión sobre sus bolsillos. El dólar al público en el Banco Nación cerró a $1.465 para la venta, cinco pesos más que el viernes, también el valor más alto desde febrero.
El dólar blue no se quedó atrás y avanzó diez pesos hasta los $1.445, mientras que el 'contado con liquidación' rozó los $1.520 por primera vez desde enero. Esta disparidad cambiaria impacta especialmente en los comerciantes del microcentro porteño y las empresas del polo industrial del Gran Buenos Aires.
Según Gustavo Ber, economista del Estudio Ber, 'continúa el gradual deslizamiento del dólar mayorista, un proceso que no interrumpe la racha compradora del BCRA'. El Banco Central fijó un techo para sus bandas cambiarias en $1.773,23, manteniéndose el tipo de cambio mayorista a un 22,6% de ese límite.
Para Roberto Geretto de Adcap Grupo Financiero, la suba responde a 'la mayor demanda estacional de principios de mes junto con un Banco Central no rolleando posiciones en futuros'. Sin embargo, advierte que 'en el segundo semestre la dinámica exportadora suele ser menor'.
El contexto macroeconómico muestra un panorama complejo para el gobierno de Javier Milei. Según un informe de GMA Capital, el BCRA logró acumular más de USD 10.000 millones en reservas durante el año, superando las expectativas iniciales del mercado.
La composición del flujo de divisas revela cambios estructurales en la economía argentina. En abril, por primera vez, el sector minero-energético superó al agro en el aporte mensual: USD 2.928 millones versus USD 2.896 millones del campo.
Para el analista Salvador Di Stefano, 'Argentina tiene superávit fiscal, de cuenta corriente y necesidades de financiamiento, no hay por qué pensar en una devaluación del peso'. En los primeros 29 meses de gestión Milei, el superávit de cuenta corriente cambiaria fue de USD 2.705 millones.
Sin embargo, desde una perspectiva crítica del modelo económico actual, esta suba del dólar se inscribe en la lógica de un ajuste brutal que impacta directamente en el poder adquisitivo de los trabajadores porteños y bonaerenses. La estrategia dolarizadora del gobierno profundiza la dependencia externa y genera mayor incertidumbre en los sectores populares del AMBA.
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