El Banco Central avanza con cautela en el desarme del esquema monetario restrictivo implementado tras la crisis de 2024, siguiendo las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional y con la mirada puesta en las elecciones de 2027.
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, confirmó en reuniones privadas con banqueros que la prioridad institucional es "estabilizar las tasas" para facilitar el crédito y reactivar la actividad económica. La medida busca contrarrestar el impacto del apretón monetario que disparó las tasas de interés y frenó el consumo.
Como parte de este proceso, la autoridad monetaria reactivó de manera no oficial los pases activos con una tasa máxima del 25% nominal anual, complementando el piso ya existente del 20% nominal anual para pases pasivos. Esta medida configura un corredor que busca eliminar los apretones de liquidez en el mercado interbancario.
El ajuste se produce en un contexto complejo para el sistema financiero porteño y del conurbano, donde las entidades bancarias enfrentan niveles de morosidad récord en los últimos 20 años. Las tasas para depósitos se estabilizaron en torno al 20% -muy por debajo de la inflación prevista del 30%- mientras que los créditos personales bajaron al 63%.
La implementación del corredor de tasas se concretó dos días después del acuerdo técnico alcanzado el 15 de abril con el staff del FMI. El organismo internacional pidió medidas para contener la volatilidad de tasas, mantener una política monetaria estricta y aumentar la acumulación de reservas.
Sin embargo, los ajustes enfrentan limitaciones estructurales. La baja demanda de pesos por parte de las empresas y la elevada morosidad de los hogares restringen el margen de maniobra. Adicionalmente, el Gobierno habría intervenido vendiendo bonos dollar linked para frenar la suba del dólar, que había alcanzado los $1.445 antes de retroceder a $1.410.
En materia de reservas, el Banco Central ya acumuló unos US$ 7.000 millones, cumpliendo parcialmente con las expectativas oficiales. No obstante, según la consultora 1816, durante el primer trimestre todo el saldo de divisas del comercio de bienes se destinó a la compra de dólares y gastos con tarjeta, lo que refuerza la importancia del ingreso de divisas financieras.
De cara a las elecciones de 2027, el Gobierno necesita reactivar el consumo de familias y empresas en el área metropolitana. Los banqueros interpretan que las medidas buscan "darle garantías de estabilidad" al sistema financiero y evitar la volatilidad que podría complicar el escenario electoral.

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