Una desarrolladora porteña decidió apostar fuerte al Mundial 2026 con una promoción inédita en el mercado inmobiliario: si Argentina sale campeón, los compradores de un edificio en construcción en el microcentro porteño dejarán de pagar las últimas 18 cuotas de su departamento.
La iniciativa, que recuerda a la histórica campaña de Noblex que prometía devolver el dinero de los televisores si Argentina ganaba el Mundial, ahora se traslada al sector inmobiliario con una apuesta millonaria.
Gabriel Maioli, director de M&M Propiedades, explicó que "el fútbol tiene una capacidad única de movilizar emocionalmente a la sociedad argentina y generar conversación colectiva. En Argentina, un Mundial no es solamente fútbol: es estado de ánimo, amigos, recuerdos y muchísimas vivencias".
El proyecto se llama Alto Grande Campus y está ubicado sobre Alsina al 700, en pleno corazón de la Ciudad de Buenos Aires. La promoción implica una inversión superior a los US$ 2 millones y, para garantizar su cumplimiento, la cláusula se incorpora de manera contractual en los boletos de compraventa.
Si la Selección vuelve a consagrarse campeona mundial, el beneficio se activará automáticamente: de un departamento de alrededor de US$ 120.000, los compradores se ahorrarán más de US$ 36.000 por unidad.
La desarrolladora aclaró que la promoción funciona como un beneficio adicional dentro de una inversión inmobiliaria tradicional. Los compradores podrán revender o ceder la unidad en distintas etapas de la obra, sin necesidad de esperar a la entrega final.
El edificio incluye espacios de coworking, auditorio, terraza rooftop, gimnasio, laundry y áreas gastronómicas. El proyecto ya cuenta con 4.000 m² construidos y más del 60% de las unidades vendidas.
La iniciativa se enmarca en la transformación del microcentro porteño impulsada por la Ley 6.508, que busca reconvertir la zona en un nuevo polo residencial, tecnológico y productivo tras décadas de oficinas vacías y pérdida de actividad post pandemia.
"La pandemia nos mostró que había que hacer algo con el microcentro que hoy vuelve a atraer por ubicación, conectividad, infraestructura y valores todavía competitivos frente a otras zonas consolidadas", explicó Maioli. El directivo agregó que la zona "está viviendo una transformación histórica, pasando de ser un distrito pensado casi exclusivamente para oficinas a consolidarse como un nuevo barrio para vivir, trabajar y estudiar".
Para Maioli, el objetivo va más allá de acelerar ventas: busca generar visibilidad y diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo, donde las desarrolladoras ya no compiten únicamente por producto o ubicación, sino también por la capacidad de generar una conexión emocional con el público.

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