Dos pasajeros de nacionalidad boliviana fueron interceptados en el Aeroparque Internacional Jorge Newbery con 199 cápsulas de cocaína alojadas en sus organismos, según informó la Gendarmería Nacional.
El operativo se realizó el 30 de septiembre en el marco de una investigación iniciada en Mendoza sobre una presunta organización familiar que trasladaba estupefacientes desde el norte argentino hacia la Patagonia.
Según precisó la fuerza federal, los dos viajeros habían abordado en el Aeropuerto Internacional de Salta un vuelo de cabotaje con escala en la ciudad de Buenos Aires y destino final en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz.
La intercepción contó con apoyo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales “Mendoza”. Durante la inspección, un escáner corporal indicó la presencia de elementos compatibles con cápsulas.
Por orden de la autoridad judicial interviniente, los sospechosos fueron derivados al Hospital General de Agudos Dr. Juan A. Fernández, donde evacuaron 199 cápsulas con un peso total de 2 kilos y 465 gramos de cocaína.
Además de la droga, los agentes secuestraron 500 dólares estadounidenses, 2.530 pesos bolivianos y 840.700 pesos en efectivo, junto con dos teléfonos celulares.
La pesquisa, coordinada por la Mesa de Análisis Criminal de la Región X de Gendarmería Nacional, ya había derivado en otros dos procedimientos vinculados con la misma estructura. En mayo, una mujer presunta coordinadora fue detenida en un ómnibus hacia San Carlos de Bariloche con 184 cápsulas ocultas en el doble fondo de una valija.
Un mes después, en junio, dos ciudadanos bolivianos fueron interceptados en Lavalle, Mendoza, mientras se trasladaban en un colectivo de larga distancia. Tras permanecer bajo control sanitario, evacuaron 188 cápsulas de clorhidrato de cocaína, con un peso de 2 kilos y 456 gramos.
Las tareas de inteligencia en Salta, Mendoza, Buenos Aires y Santa Cruz permitieron establecer, según comunicaron desde la fuerza federal, que la estructura trasladaba cocaína hacia distintos puntos de la Patagonia. Según los investigadores, luego de los procedimientos en rutas terrestres, la banda habría cambiado su modalidad y comenzado a utilizar vuelos comerciales de cabotaje.
El objetivo del cambio, según los investigadores, era acortar los tiempos de viaje y reducir la exposición de las “mulas” a los controles preventivos sobre las principales rutas del país. El Ministerio Público Fiscal dispuso el secuestro de la droga y del resto de los elementos hallados, además de la detención de los dos involucrados.
En la pesquisa participaron la Unidad de Inteligencia Criminal “Mendoza”, la Unidad de Inteligencia Criminal “San Juan” y la unidad investigadora mendocina. La información fue difundida por la Gendarmería Nacional.
La pesquisa busca determinar el alcance de esa operatoria y las responsabilidades de los involucrados.

Comentarios